Capítulo trece.
Las palabras de Isabella nos retumbaron a las tres
en la cabeza aún cuando ya habíamos despertado de aquello que creíamos una
pesadilla. Habían pasado ya cuatro días después de enterarnos de que un
desgraciado estuviera conduciendo a una velocidad superior a lo normal y
hubiera acabado con la vida de nuestro padre. Isabella cogió las riendas de
nuestra custodia hasta dar con el paradero de nuestra madre, la cual nos había
dejado unos meses después de que naciera Destiny. Pero no quería pensar más en
aquello. Quisimos cancelar la gira o buscar otras bailarinas, pero el tiempo no
estaba de nuestra parte y tuvimos que levantar la cabeza y mirar hacia delante.
La gira comenzaría en dos días y los chicos estaban muy nerviosos. Pensar que
íbamos a enfrentarnos a miles de personas cada noche a su lado era espeluznante
y precioso a la vez. Desde hacía unos días, Taylor y yo pasábamos mucho tiempo
juntas. Eso significaba que tanto Niall como Harry también. Ella no sabía la
historia, pero nosotros sí y el ambiente se tensaba por parte de Harry cuando
Niall se acercaba a darme un beso en la mejilla o un abrazo sin ningún
significado además de amistad. Pero eso mi novio no lo entendía y entrábamos en
un bucle de malentendidos y malas palabras. Empezaba a estar algo molesta con
ambos, por lo que me fui alejando de ellos. Y eso también lo notaron.
- Narra Destiny –
Me notaba rota, vacía, triste. No entendía por qué
el destino, maldita redundancia, quería arrebatarme aquello que yo más quería y
necesitaba. Ni siquiera tuve tiempo para poder mentalizarme, pero simplemente
viendo como Zayn se portaba conmigo cada día, era feliz. Cada mañana me traía
el desayuno, cada día cosas diferentes, acompañado de nuevos besos, caricias y
palabras. No se separaba de mí sino para ensayar y siempre me dedicaba las
canciones. Su mirada era pura y honesta cuando me miraba. Me trataba cual
príncipe a su princesa. Estaba enamorada de él y eso nadie podía cuestionarlo.
Esa noche estaba lloviendo. Devi se sentó en el suelo y empezó a cantar “Before the storm”. Observé como Harry
la miraba y seguía con ella, mientras Zayn me atraía hacia él y me besaba de
nuevo. Se separó de mí cuando le sonó el móvil. Lo miró con nerviosismo y ni se
molestó en contestar, simplemente se limitó a cerrar los ojos y a morderse el
labio. Miró a Liam en busca de algún tipo de ayuda y ambos se levantaron y se
marcharon a la terraza. Yo me senté con Harry y Devi mientras seguían cantando.
Miré al cielo y observé cómo había parado de llover, así que salí a caminar por
el paseo marítimo. Notaba la brisa en la cara, y algunas gotas de agua me
llegaban a causa de las olas. Noté como alguien me agarraba del brazo
sonriendo. Era Louis.
- ¿Qué haces aquí tú sola? –preguntó con una
sonrisa aún mayor.
- Caminar, pensar. Un poco de todo –reí.
- ¿Te puedo acompañar?
- Claro.
Ambos caminamos por la playa durante más de una
hora. Nos contamos todo sobre nuestra vida y las risas fueron las protagonistas
de aquella pequeña reunión que había surgido. Me sentía cómoda a su lado, me
reía y podía contarle cualquier cosa sin miedo a que él me echara cualquier
cosa en cara. Ambos nos paramos en seco para observar la luna. Lo miré de reojo
y él, sí, bueno, él estaba mirándome fijamente. Quitó la mirada cuando se dio cuenta
de que lo había pillado. Sonrió por lo bajo y se dio la vuelta con intención de
volver a casa. Pero algo dentro de mí me decía que no, que todavía no era
momento de volver.
- No Lou. Sigamos paseando –dije con una sonrisa.
Y así fue como me agarró en brazos y me llevó hacia
la playa. Y cuando digo playa, me refiero a bañarme.
- Narra Anny –
Empezaba a notar a Liam algo extraño desde los
últimos días. Su frialdad y su distanciamiento empezaban a ser notables. Cada
vez que le pedía que estuviera conmigo asentía pero seguía a lo suyo y por el
contrario estaba mucho más con Charlotte que conmigo. Su guitarra lo acompañaba
a todos lados y de nuevo prefería estar solo que conmigo. No aguantaba más y
decidí hablar con él.
- ¡Hey Liam! ¿Qué te pasa?
- ¿A mí? Nada. ¿Por qué preguntas?
- Porque siempre estás igual. Parece que me evitas
o que no quisieras estar conmigo.
- No digas tonterías Anahí. Eso no es cierto.
- Lo que tú digas Liam, pero cuando tú estés
disponible quizás sea yo la que no esté –protesté mientras me marchaba.
Me fui directa a la ducha para distraerme. Abrí el agua caliente dejando que mis músculos descansados descansaran
aún más. El pelo empezó a caerme en capas por la espalda y las gotas tenían el
poder sobre mí. Pasé a poner el agua algo más tibia, hasta pasar a fría. Un
escalofrío. Dos. Tres. Reí ante semejante comportamiento y cerré el agua. Cogí
el champú y me hice un leve masaje en el cuero cabelludo, no dejé ni una raíz
sin cubrir. Luego tomé el gel de la repisa de cristal que estaba junto a la
mampara y eché un poquito en la esponja azul. Me la pasé por cada parte de mi
cuerpo, con tranquilidad, no tenía prisa. Todavía con el champú en el pelo, salí de la
pequeña plataforma y me miré al espejo. Los ojos volvían a estar iluminados,
mis mejillas volvían a tornarse de un color rosa pastel sin necesidad de
maquillaje y mi piel resbalaba a causa del agua que dejaba rastro con pequeños
surcos por mi cuerpo. Volví a sonreír, y hasta mis dientes me parecían más
blancos que hacía diez minutos antes. Sin más, me metí de nuevo a la ducha y me
quité el molesto champú del pelo, librando mi cabello de todo nudo e
imperfección. Me deshice también del gel, y cogí la toalla de lo alto del
mueble que se encontraba dentro de aquel espacio minúsculo. Me sequé con
cuidado y salí con la toalla enrollada en el cuerpo. Me pasé el cepillo con
cuidado por el pelo mojado y noté como en los pies empezaban a caer diminutas
gotitas de agua. Y de nuevo, volví a reír. Bajé la cabeza para comprobar cómo
mí alrededor estaba salpicado por cristalinas burbujitas aplastadas en el
suelo. Levanté la cabeza para seguir con mi tarea, cuando sus ojos se cruzaron
con los míos. Era él, la razón de mis risas desde que sale el sol, aquel que hacía
que mi rutina fuese más llevadera y tenga metas durante mi jornada. Sus ojos
achinados, de aquel tono perfecto, límpidos, llenos de alegría. Su boca
perfecta y su color de piel achocolatado, hicieron que una estúpida risita de
niña pequeña sonara en el silencio de aquella habitación. Su foto descansaba
tranquilamente, en el borde de mi espejo. No podía enfadarme con él. Era
totalmente imposible. Noté sus brazos pasando por detrás de mi cintura y un
beso en el cuello hizo que una diminuta carcajada saliera de mi boca.
- Lo siento mucho. De verdad, es que no sé qué
hacer. Piensa que hasta hace poco tiempo estaba con otra mujer, mucho más
diferente que tú y también es diferente lo que siento Anny. Por favor, prometo que toco cambiará. Te trataré como
mereces.
- Déjalo estar Liam. Todo está bien.
Y otro capítulo pasó. En ese capítulo habíamos
atravesado nuestra primera pelea, la habíamos superado y ambos nos habíamos
dado cuenta de las cosas. Y al final de la hoja estaba escrito con un rotulador
permanente un beso que dejara finalizado aquello. Y no solo pactamos un beso.
Pactamos algo más. Lejos a toda la mentalidad de todos. Solos su cuerpo y el
mío.
¿Y me dices que es una caca? Por favor es absolutamente GENIAL, perfecto, y todo lo que se pueda decir en el mundo bueno, en serio Ana, es genial genial me encanto, el paseo de con Louis de Maribel, las peleillas entre Niall y Harry,lo mio con Liam ijsdbgivudbsfuighb PERFECTO.
ResponderEliminarAh dios qué cosa tan perfecta c': Las partes tú-harry-niall, liam-lucía son tan aaaajfhdjfds. Me gustó mucho el paseo mío y de Lou *-* en serio, fue perfecto :3 me encantó, como siempre, te amo <3
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