viernes, 6 de abril de 2012

Capítulo veintiuno.



Capítulo veintiuno.

- Narra Devi –

Me levanté al escuchar gritos y lamentos por fuera de la tienda de campaña. Anny estaba separando a Zayn y a Liam, Niall y Harry sujetaban al primero y Louis separaba al otro intentando llevárselo al otro extremo. Ante tal estrés, Taylor que dormía a mi lado me agarró del brazo y me metió dentro de la tienda por si sufría algún daño sin querer. De mi hermana Destiny no había ningún rastro. Anny lloraba en el medio y los chicos dejaron entonces de gritarse una sarta de cosas horribles, de las que se arrepentirían más tarde, seguro. Harry y Niall se miraron con odio cuando Liam le gritó a Zayn “las novias de tus amigos no se roban”, y fue entonces cuando comenzó otra pelea. Empecé a llorar e intenté salir de la tienda en un momento de descuido de Taylor.

- ¡Basta ya! ¿Qué cojones os pasa? –exclamé mientras notaba que mi coleta se ondeaba en el aire, debido a los movimientos bruscos que hacía.

Todos se asustaron al verme allí parada, pálida y algo decaída, así que pararon de gritarse y amenazarse y me miraron con precaución, temiendo que pudiera desmayarme de un momento a otro. Yo también me preocupé por un momento, pero decidí olvidarlo. Taylor salió y se colocó detrás de mí, al igual que hizo mi hermana mayor. Niall me miró con arrepentimiento y Harry con un ápice de rabia que se transformó en dulzura cuando mis ojos se cruzaron con los suyos. Una pequeña sonrisa de burla apareció en su rostro y apartó la mirada, como siempre, no podíamos aguantar así mucho más de diez segundos que se nos hacían eternos. Vi como Zayn miraba con tristeza a Anny que intentaba evitar sonrojarse ante la atenta mirada de Liam. Louis miraba a su alrededor preocupado, seguramente buscando a Destiny. Después nos miramos todos y empezamos a soltar sonoras carcajadas. Los chicos se disculparon unos con otros y las chicas nos fuimos por otro lado a buscar a mi hermana pequeña. Estaba tomando el sol cerca del lago, tranquilamente, hasta que llegamos nosotras y se sobresaltó al notar nuestra presencia. Miró a Anny con preocupación y culpabilidad, como si algo la alarmase.

- Anny tengo que contarte algo.
- ¿Te has visto con Zayn?
- S-sí… pero simplemente fueron milésimas de segundo, aunque me dijo una frase que debería haber sido para ti.
- ¿Sabéis qué? Estoy harta de todo este tema de las parejas mezcladas, estamos aquí para bailar y pasarlo bien, no para armar estos escándalos. Aprovechemos este día y pasemos de lo demás –apunté con nerviosismo. Empezaban a temblarme las piernas, así que con disimulo pedí que nos fuéramos de allí.

Cuando llegamos a nuestro lugar, los chicos estaban sentados cantando, Niall a la guitarra. Empezaba a anochecer y habían recogido buena madera para encender un pequeño fuego. Habían abierto paquetes de patatas fritas, refrescos y habían sueltas algunas gominolas, desperdigadas por el regazo de Niall. Me acerqué y me senté a su lado, cogiendo una. Cuando terminaron de cantar “Lego House” empecé a entonar por mi cuenta mi canción favorita: “Give Your Heart A Break”. Niall me acompañó enseguida y los demás empezaron a dar palmadas al ritmo de la canción. A la mitad, Harry empezó a cantar conmigo. The world is ours, if you want it we can take it, if you just take my hand. There's no turning back now, baby, try to understand diciendo cada palabra con absoluto cuidado y entonándolas con pasión, mientras me miraba con timidez. Niall se unió cantando “When your lips are on my lips. And our hearts beat as one. But you slip right out of my fingertips. Every time you run…” mientras entrelazaba nuestros pies. Al final, todos terminaron cantando para amortiguar lo que ambos habían hecho. Terminé satisfecha por mi pequeña actuación. Tener la oportunidad de haberlo hecho con mis mejores amigos era grandioso. Luego pasó el turno a Destiny, que empezó a susurrar la letra de “Mine” de Taylor Swift, pero que luego terminó entonando por todo lo alto. Tanto Louis como Zayn se miraron y la miraron a ella con picardía, ternura, emoción y tristeza a la vez: ninguno de los dos sabía a quién se la estaba cantando. Si mis cálculos no me fallaban, era seguramente a Zayn, estaba clarísimo por la forma en la que lo miraba por el rabillo del ojo. Para animarnos, al terminar, Taylor encendió su iPod y puso una de las canciones de Lady Gaga. Estallamos bailando y gritando, escuchando como nuestro eco se extendía por el bosque y seguramente hasta el lago, donde nos bañaríamos al día siguiente. Niall me tomó en brazos y jugaba con mi cabello mientras hacíamos bailes tontos. Las chicas imitamos a los chicos en los Video Diary’s y ellos estallaban a carcajada limpia por nuestras caras, poses y voces. Luego, Anny empezó a hacer una de sus maravillosas coreografías mientras Liam inundaba medio prado con sus babas y Zayn lo miraba con cierto recelo, aunque también estaba pendiente a Destiny, que empezaba a moverse al ritmo de su hermana. Al final, terminamos bailando las cuatro entre risas tontas y descoordinación. Lo mejor de la noche vino cuando a Taylor se le ocurrió la maravillosa idea de tomar la guitarra y carraspear antes de cantar “I wish”. A los ocho se nos congeló el corazón, aunque empezó a cantar cada uno su parte, mirándonos. Ninguna de las tres se ponía de acuerdo, teníamos un lío en el corazón que no parecía ser fácil de solucionar. Hablo en mi caso. Estoy enamorada de dos chicos. El primero de ellos, Niall Horan. Lo conocí al principio de esta aventura, en aquel avión que cambió mi vida. Tan solo con sus palabras y su afán por sacarme una sonrisa aunque me estuviera muriendo por dentro empezaba a hacerlo tan especial para mí. Incluso aquel mismo día, cuando me dio otra oportunidad de ser amigos cuando le contesté de mala manera ante mi falta de sueño. Luego nuestra canción “Safe and Sound”, “Crush” o “Someone Like You”, esta última siendo la que habíamos escuchado aquel día, llegando a Londres. Su actitud cariñosa y madura al escucharme, sus ojos pendientes de mí las 24 horas del día, su cuidado constante y apoyo durante mis malos tiempos. Me había enamorado de él hasta las trancas, aún estando con Harry. ¿Era eso de puta? Quién sabe, pero la verdad es que me daba bastante igual. Por otra parte, arg, estaba la perfección andante de Harry Styles. El cual me cautivaba todo el tiempo, aún cuando era distante, frío, celoso y mujeriego. Aquel chico rencoroso y cerrado, pero que se había ido introduciendo en mi vida y en mi corazón, haciéndolo añicos muchas veces. Tenía tanto poder sobre mí, que muchas veces podía verme como una princesa, y otras como una simple galleta de chocolate, que tiraba al suelo, pisaba y rompía, haciéndola pedazos. Pero luego me miraba con esos ojos, quitándose ese pelo de la cara con un movimiento cargado de sensualidad pura. Ambos eran perfectos, pero sus personalidades y carácter eran demasiado diferentes. Para cuando había terminado la canción, los chicos se separaron y se fueron a sus respectivas tiendas. Las cuatro chicas nos pusimos en una y los demás se separaron como pudieron. Harry y Louis juntos, Liam y Niall juntos y Zayn prefirió dormir solo, para reflexionar, aunque lo que todos sabíamos es que quería llorar y tragarse su orgullo antes de declararse al amor de su vida. Comimos cada uno en su tienda y más tarde apagamos el fuego y cada uno se fue a dormir. Estuve dando vueltas hasta darme cuenta de que por culpa de mi larga siesta del mediodía no iba a poder dormir, así que salí con cuidado, aunque a juzgar por los múltiples ronquidos ninguna se iba a despertar. Y allí fuera estaba aquel rubio de ojos azules, acostado frente a los rescoldos de la hoguera, con los brazos cruzados detrás de la cabeza y los pies doblados. Me acerqué y me recosté a su lado, arropándonos con la sábana con la que había salido de la tienda.

- Hola rubita.
- Buenas noches irlandés. ¿Todo bien?
- Ahora que estás conmigo, mucho mejor.
- Oh, que adorable eres joder.
- ¿Ves la Luna? Pues el otro día quise bajártela, pero luego te observé y vi que lo tenías todo, que no te hacía falta nada.
- Te tengo a ti. Suficiente.

Me miró antes de acariciarme la mejilla y darme pequeños besos por el cuello, haciendo que me estremeciera. Pasó la mano por detrás de mi cabeza y me quitó la coleta antes de ponerse a jugar con mi cabello. Y así me dejé dormir, bajo el cuidado de aquel chico que, días antes, quería bajarme la Luna.

2 comentarios:

  1. *llorando* qué finalón, qué finalón. *aplausos*
    - ¿QUIÉN TIENE UNA NOVELA PERFECTA?
    + ¡¡ANA!! ¡¡ANA!!
    - ¿Y QUÉ PASA SI DICE QUE ESO ES MENTIRA?
    + QUE LE PEGAJAJAJAJAJAJJAAJJAAJAJAJAJAJAJAAJAJAJAJAJAJ discutimos con ella hasta que lo acepte.

    ResponderEliminar
  2. joder es perfectoooooooooooooooooooooo(L)

    ResponderEliminar