Capítulo ocho.
Me separé con toda la rapidez que pude de Harry. Lo miré atónita y sin
mediar palabra, salí de la cabaña, cogí la guitarra y eché a correr. El viento
empezó a darme en la cara, los pulmones me ardían de la velocidad que había
alcanzado en cuestión de segundos. Me alejé del lago cuanto podía, perdiendo de
vista cualquier voz, grito o persona. Me senté debajo del árbol más frondoso
que encontré y coloqué la guitarra a mi lado. El suelo estaba repleto de hojas
húmedas y pequeñas piedras que me hacían daño, aún así, me daba igual. No sabía
por qué me estaba comportando así, como si fuera una niña pequeña cuando
acababa de ver a su padre quitándose la ropa de Papá Noel. Harry Styles me
había besado y yo había salido huyendo de allí. ¿Por qué? Mi mente estaba en
plena lucha con mi corazón en aquel momento. Los pulmones iban a estallarme
debido al aire frío que se colaba por mi nariz, y la acción de respirar se
hacía cada vez más complicada. El vaho cobraba protagonismo en el ambiente, y
al empezar a cantar “Forever Young” miles de lágrimas empezaron a lanzarse al vacío
desde mis ojos. Los acordes al ritmo de la brisa sonaban más bellos y más
suaves. Pero una voz masculina interrumpió mi canto, pero no dejé de tocar al
ver que se trataba de Niall. Seguí la canción con él. Mi voz, tranquila y
serena se fundió con la suya, más grave y perfecta. Una sonrisa iluminó su
rostro al terminar. Y no sabía cómo, pero la tristeza se desvaneció cuando me
abrazó. Me pasó el pelo por detrás de las orejas y me limpió las lágrimas con
suavidad, con caricias lentas y haciendo círculos en mis mejillas. Un rubor las
inundaron y él soltó una carcajada ante esto. Le aparté la mano de un golpe
seco y él me echó hacia atrás tirándome hojas encima. Aquello se convirtió en
una lucha en la que finalizamos repletos de tonos verdes por todo nuestro
cuerpo.
- Joder, mi ojo. Mi ojo –me quejé. Un pequeño pétalo se había colado en mi
ojo y empezaba a arderme de manera brutal.
- Espera, no te lo toques, será peor –dijo mientras se acercaba a mí.
Quedamos a menos de diez centímetros, lo justo para que pudiera observarme
bien el ojo y terminara con aquella mini tortura.
- Listo –añadió orgulloso.
Fue entonces cuando alguien carraspeó por detrás de nosotros. Nos dimos la
vuelta y comprobamos que teníamos público. Los cuatro chicos restantes del
grupo y mis dos hermanas estaban allí, con la boca abierta. Louis miraba a
Niall con desaprobación, Liam nos miraba de hito en hito negando con la cabeza,
Zayn miraba a Harry, Destiny y Anny observaban la escena captando cada
movimiento, y por último, la cara de Harry me golpeó como un cuchillo afilado.
Sus ojos denotaban una decepción enorme, sus mejillas ya no estaban sonrosadas,
sino rojas por la tensión y mantenía los labios en una línea perfecta. Sus
puños permanecían cerrados y parecía que en cualquier momento iba a matar a
alguien. Pero no, al cabo de unos largos cinco segundos se fue con las manos en
los bolsillos sin decir ni una palabra. Niall me miró con tristeza y yo le asentí.
Fue entonces cuando echó a correr detrás de Harry. Mis hermanas vinieron hacia
mí y los chicos también se marcharon.
- ¿Te ha besado? –preguntó con una seriedad fría mi hermana Destiny.
- No. Se me metió un minúsculo trocito de hoja dentro del ojo y Niall me
lo estaba quitando. Fin.
- ¿Por qué estás llena de hojas? –interrogó Anny quitándome restos del
pelo.
- Era un simple juego, no ha pasado nada entre nosotros. Y menos después
de…
- ¿Besarte con Harry? Ya lo sabíamos. Nos fue a buscar después de que
echaras a correr, huyendo como una niña inmadura. No sabes lo contento que
estaba, aunque para ese entonces Niall ya había salido a buscarte.
- ¿Niall lo sabía?
- No. No llegó a escuchar nada. Desde que saliste, él salió detrás de ti.
Los demás intentaron retenerle pero el bosque es muy grande y le perdieron la
pista.
- Tienes que decidirte Devi. No puedes jugar con los sentimientos de la
gente. Y menos con los de Harry.
- ¡No estoy jugando con nadie! Sí, eché a correr. ¿Por qué? No lo sé. Después
de lo que acababa de pasar ¿cómo queréis que reaccione? En mi puta vida me han
besado así. Y ni siquiera fue un beso. Ese roce hizo que mi piel se erizara lo
máximo que podía. Llegué hasta el cielo y regresé. ¡Pero no puedo estar
enamorada de Harry Styles!
En ese momento eché a correr de nuevo, más lejos de lo que ya estaba. El
cielo empezaba a verse más y más negro conforme me alejaba del lago y de los
rayos de sol que aún iluminaban el bosque. Las ramas comenzaban a hacerme daño
y a rajarme la chaqueta que llevaba encima. Me daba asco a mí misma en ese momento
por no saber qué hacer. Si regresar y pedir disculpas, confesarle mis
sentimientos a Harry o tirarme desde el primer barranco que pillara. Una
actitud emo empezó a apoderarse de mí. Había hecho daño a alguien que quería
realmente y no sabía cómo actuar ante eso. No podría mirar a los chicos a la
cara y todas me odiarían por haber hecho esa locura. Rechazar a alguien con él.
Me estaba mintiendo a mí misma, y eso me destrozaba. No podía olvidar el
semblante de Harry antes de que se marchara. Alguien me agarró de la cintura
cuando iba a pasar a un tramo más oscuro del bosque.
- Dime que no te besó.
- No me besó. No te haría eso. Ni él, ni yo.
Y acto seguido lo abracé, recargué mi cabeza en su hombro y lo atraje
hacía mí para poder sentirle cerca. No iba a insistir más por aquel día en
besarle, no valía la pena anular mi error con aquello. Nos quedamos un rato
sentados, escuchando a los árboles moverse, el ruido lejano de las pequeñas
olas del lago y voces apagadas a lo lejos. Me miraba cada cierto tiempo para
comprobar que yo lo miraba, y así era. No podía quitarle los ojos de encima.
Niall me importaba, por supuesto que sí. Pero no era comparable a lo que
empezaba a sentir por aquel chico de pelo rizado. Volvimos al cabo de media
hora, en silencio, mientras los demás estaban empezando a recoger. No había sido
la jornada de camping que todos habíamos esperado, pero había servido para
dejar algunas cosas en su sitio. El viaje de regreso transcurrió en silencio, y
ninguno se despidió de nadie al bajarnos. Tampoco hablamos mucho en la
habitación, lo justo y necesario. Fue a medianoche cuando las reuní a todas y
les expliqué la situación.
- Siento mucho lo de hoy. Ni siquiera sé por qué ocurrió todo esto. Bueno,
quizás sí lo sepa. Será porque mi inmadurez respecto a temas amorosos está por
debajo de menos mil y el hecho de que haya pasado “eso” –dije entre comillas refiriéndome
al beso- me descolocó por completo. No supe que hacer o que decir, simplemente,
corrí. Quería estar sola, pensar en todo lo que me estaba pasando. No es normal
chicas, que yo me esté enamorando de alguien a quien conozco de dos días. Pero
no sé lo que tiene, no sé si es su rostro tranquilo, sus facciones relajadas o
su gesto divertido. No sé si es su voz. No sé si es su elegancia o su temple.
Quizás sea su simpatía y su carácter. O su personalidad. ¿Quién sabe si es la
forma en la que me trata? Nadie. Y eso, dejando al lado su belleza. Es él en
conjunto. Me atrae. Y mucho. Y jamás me había pasado esto. Estaba asustada.
Y las lágrimas delataron mi impotencia y nerviosismo. Las chicas vinieron
a abrazarme mientras decían alguna que otra palabra de consolación. Charlotte
prometió que todo iba a salir bien y mis hermanas juraron que iban a escucharme
antes de juzgar de nuevo. Destiny por su parte, me contó entre risas, dado que
las demás ya lo sabían, que Zayn la había besado delante de todos cuando ella
paró uno de los balones mientras jugaban al fútbol. Vi como el brillo en sus
ojos volvía a aparecer cuando con cierta timidez confesó que Zayn le había
pedido que fuera su novia. Verla feliz era el clímax de mi bienestar. Mis
hermanas para mí eran lo primero y que ellas estuvieran así me hacían olvidarme
de todo lo demás. No tardamos mucho en quedarnos dormidas, había sido un día
largo y duro.
- Narra Niall –
Explicarle a Harry el terrible malentendido había costado lo suyo. Pero
ambos nos conocíamos y sabíamos como éramos. Él, por descontado se fio de mi
palabra al jurarle mil y una vez que no había besado a la que él decía que era
la chica de su vida. Harry estaba feliz. Y los chicos lo notaban, por eso me
habían echado la típica charla de “las chicas de tus amigos, no son tus chicas”.
¿Desde cuándo Devi había sido “mi chica”? Nunca. Y menos ahora. Sabía que yo le
importaba, pero no de la manera en la que le influía mi amigo. Los cuatro
habíamos prometido ayudarle en todo lo que estuviera en nuestra mano para que
fuera feliz, y si Devi estaba ahí, teníamos que conseguir que ellos estuvieran
juntos.
- Júrame Nialler que no volverás a mirar a Devi con esos ojos –me repetía
Louis una y otra vez.
- Te lo juro.
Era algo cansino que no confiaran en ti, aunque a juzgar por la manera en
la que me había comportado horas antes, era algo lógico.
Los días siguientes pasaron como los días rutinarios a los que ya
estábamos acostumbrados. Apenas pudimos ir a la escuela sino dos o tres veces
en las que las chicas estaban ensayando mientras nosotros dábamos los últimos
consejos a aquellas que querían presentarse para ser nuestras bailarinas. Cada
uno tenía su favorita. Liam, por supuesto se decantaba por Anny. Louis eligió a
Charlotte a la primera de cambio, Zayn sin pensárselo escogió a Destiny, Harry
con una gran sonrisa felicitaba continuamente a Devi haciéndole ver que saldría
elegida y yo empecé a observar maravillado los movimientos perfectamente coordinados
de una chica alta, rubia de pelo ondulado, que días después descubrí que se
llamaba Taylor. Era viernes e iba a preguntarle sobre esa chica a Devi un día
que me pasé solo por la escuela mientras ella ensayaba en uno de los jardines.
Me encantaba verla bailar, transmitía una tranquilidad inmediata. Pero no
Niall, Devi era de Harry. ¡Arg! ¡Qué cosa tan estúpida me habían metido los
chicos en la cabeza! Las mujeres no eran de nadie hasta que ellas no hubieran
decidido. Estaba claro que no iba a luchar por ella con la misma intensidad que
antes pero, no perdía nada acercándome a ella mucho más. Al verme, vino
corriendo hacia mí, con la emoción de una niña de ocho años. Era tan madura
pero a la vez tan infantil. Me cogió de las manos y me dijo una frase que me
rompió en mil pedazos.
- ¡Harry ha quedado conmigo para pedirme algo importante!
Yo sabía lo que era. Y ella también.
Ah dios, pobre mi Niall. Quiero más. Me sabe a poco y lo sabes. Te amo te amo.
ResponderEliminarKJBGSIBFUCDNVC ME MATASTEEE! jajajajja PERFECTAMENTE PERFECTOOO! Me encantaa aunque da penitaaa... Bueno sigue asi y sube prontoo!
ResponderEliminar