sábado, 18 de febrero de 2012

Capítulo ocho.


Capítulo ocho.

Me separé con toda la rapidez que pude de Harry. Lo miré atónita y sin mediar palabra, salí de la cabaña, cogí la guitarra y eché a correr. El viento empezó a darme en la cara, los pulmones me ardían de la velocidad que había alcanzado en cuestión de segundos. Me alejé del lago cuanto podía, perdiendo de vista cualquier voz, grito o persona. Me senté debajo del árbol más frondoso que encontré y coloqué la guitarra a mi lado. El suelo estaba repleto de hojas húmedas y pequeñas piedras que me hacían daño, aún así, me daba igual. No sabía por qué me estaba comportando así, como si fuera una niña pequeña cuando acababa de ver a su padre quitándose la ropa de Papá Noel. Harry Styles me había besado y yo había salido huyendo de allí. ¿Por qué? Mi mente estaba en plena lucha con mi corazón en aquel momento. Los pulmones iban a estallarme debido al aire frío que se colaba por mi nariz, y la acción de respirar se hacía cada vez más complicada. El vaho cobraba protagonismo en el ambiente, y al empezar a cantar “Forever Young” miles de lágrimas empezaron a lanzarse al vacío desde mis ojos. Los acordes al ritmo de la brisa sonaban más bellos y más suaves. Pero una voz masculina interrumpió mi canto, pero no dejé de tocar al ver que se trataba de Niall. Seguí la canción con él. Mi voz, tranquila y serena se fundió con la suya, más grave y perfecta. Una sonrisa iluminó su rostro al terminar. Y no sabía cómo, pero la tristeza se desvaneció cuando me abrazó. Me pasó el pelo por detrás de las orejas y me limpió las lágrimas con suavidad, con caricias lentas y haciendo círculos en mis mejillas. Un rubor las inundaron y él soltó una carcajada ante esto. Le aparté la mano de un golpe seco y él me echó hacia atrás tirándome hojas encima. Aquello se convirtió en una lucha en la que finalizamos repletos de tonos verdes por todo nuestro cuerpo.

- Joder, mi ojo. Mi ojo –me quejé. Un pequeño pétalo se había colado en mi ojo y empezaba a arderme de manera brutal.
- Espera, no te lo toques, será peor –dijo mientras se acercaba a mí.

Quedamos a menos de diez centímetros, lo justo para que pudiera observarme bien el ojo y terminara con aquella mini tortura.

- Listo –añadió orgulloso.

Fue entonces cuando alguien carraspeó por detrás de nosotros. Nos dimos la vuelta y comprobamos que teníamos público. Los cuatro chicos restantes del grupo y mis dos hermanas estaban allí, con la boca abierta. Louis miraba a Niall con desaprobación, Liam nos miraba de hito en hito negando con la cabeza, Zayn miraba a Harry, Destiny y Anny observaban la escena captando cada movimiento, y por último, la cara de Harry me golpeó como un cuchillo afilado. Sus ojos denotaban una decepción enorme, sus mejillas ya no estaban sonrosadas, sino rojas por la tensión y mantenía los labios en una línea perfecta. Sus puños permanecían cerrados y parecía que en cualquier momento iba a matar a alguien. Pero no, al cabo de unos largos cinco segundos se fue con las manos en los bolsillos sin decir ni una palabra. Niall me miró con tristeza y yo le asentí. Fue entonces cuando echó a correr detrás de Harry. Mis hermanas vinieron hacia mí y los chicos también se marcharon.

- ¿Te ha besado? –preguntó con una seriedad fría mi hermana Destiny.
- No. Se me metió un minúsculo trocito de hoja dentro del ojo y Niall me lo estaba quitando. Fin.
- ¿Por qué estás llena de hojas? –interrogó Anny quitándome restos del pelo.
- Era un simple juego, no ha pasado nada entre nosotros. Y menos después de…
- ¿Besarte con Harry? Ya lo sabíamos. Nos fue a buscar después de que echaras a correr, huyendo como una niña inmadura. No sabes lo contento que estaba, aunque para ese entonces Niall ya había salido a buscarte.
- ¿Niall lo sabía?
- No. No llegó a escuchar nada. Desde que saliste, él salió detrás de ti. Los demás intentaron retenerle pero el bosque es muy grande y le perdieron la pista.
- Tienes que decidirte Devi. No puedes jugar con los sentimientos de la gente. Y menos con los de Harry.
- ¡No estoy jugando con nadie! Sí, eché a correr. ¿Por qué? No lo sé. Después de lo que acababa de pasar ¿cómo queréis que reaccione? En mi puta vida me han besado así. Y ni siquiera fue un beso. Ese roce hizo que mi piel se erizara lo máximo que podía. Llegué hasta el cielo y regresé. ¡Pero no puedo estar enamorada de Harry Styles!

En ese momento eché a correr de nuevo, más lejos de lo que ya estaba. El cielo empezaba a verse más y más negro conforme me alejaba del lago y de los rayos de sol que aún iluminaban el bosque. Las ramas comenzaban a hacerme daño y a rajarme la chaqueta que llevaba encima. Me daba asco a mí misma en ese momento por no saber qué hacer. Si regresar y pedir disculpas, confesarle mis sentimientos a Harry o tirarme desde el primer barranco que pillara. Una actitud emo empezó a apoderarse de mí. Había hecho daño a alguien que quería realmente y no sabía cómo actuar ante eso. No podría mirar a los chicos a la cara y todas me odiarían por haber hecho esa locura. Rechazar a alguien con él. Me estaba mintiendo a mí misma, y eso me destrozaba. No podía olvidar el semblante de Harry antes de que se marchara. Alguien me agarró de la cintura cuando iba a pasar a un tramo más oscuro del bosque.

- Dime que no te besó.
- No me besó. No te haría eso. Ni él, ni yo.

Y acto seguido lo abracé, recargué mi cabeza en su hombro y lo atraje hacía mí para poder sentirle cerca. No iba a insistir más por aquel día en besarle, no valía la pena anular mi error con aquello. Nos quedamos un rato sentados, escuchando a los árboles moverse, el ruido lejano de las pequeñas olas del lago y voces apagadas a lo lejos. Me miraba cada cierto tiempo para comprobar que yo lo miraba, y así era. No podía quitarle los ojos de encima. Niall me importaba, por supuesto que sí. Pero no era comparable a lo que empezaba a sentir por aquel chico de pelo rizado. Volvimos al cabo de media hora, en silencio, mientras los demás estaban empezando a recoger. No había sido la jornada de camping que todos habíamos esperado, pero había servido para dejar algunas cosas en su sitio. El viaje de regreso transcurrió en silencio, y ninguno se despidió de nadie al bajarnos. Tampoco hablamos mucho en la habitación, lo justo y necesario. Fue a medianoche cuando las reuní a todas y les expliqué la situación.

- Siento mucho lo de hoy. Ni siquiera sé por qué ocurrió todo esto. Bueno, quizás sí lo sepa. Será porque mi inmadurez respecto a temas amorosos está por debajo de menos mil y el hecho de que haya pasado “eso” –dije entre comillas refiriéndome al beso- me descolocó por completo. No supe que hacer o que decir, simplemente, corrí. Quería estar sola, pensar en todo lo que me estaba pasando. No es normal chicas, que yo me esté enamorando de alguien a quien conozco de dos días. Pero no sé lo que tiene, no sé si es su rostro tranquilo, sus facciones relajadas o su gesto divertido. No sé si es su voz. No sé si es su elegancia o su temple. Quizás sea su simpatía y su carácter. O su personalidad. ¿Quién sabe si es la forma en la que me trata? Nadie. Y eso, dejando al lado su belleza. Es él en conjunto. Me atrae. Y mucho. Y jamás me había pasado esto. Estaba asustada.

Y las lágrimas delataron mi impotencia y nerviosismo. Las chicas vinieron a abrazarme mientras decían alguna que otra palabra de consolación. Charlotte prometió que todo iba a salir bien y mis hermanas juraron que iban a escucharme antes de juzgar de nuevo. Destiny por su parte, me contó entre risas, dado que las demás ya lo sabían, que Zayn la había besado delante de todos cuando ella paró uno de los balones mientras jugaban al fútbol. Vi como el brillo en sus ojos volvía a aparecer cuando con cierta timidez confesó que Zayn le había pedido que fuera su novia. Verla feliz era el clímax de mi bienestar. Mis hermanas para mí eran lo primero y que ellas estuvieran así me hacían olvidarme de todo lo demás. No tardamos mucho en quedarnos dormidas, había sido un día largo y duro.

- Narra Niall –

Explicarle a Harry el terrible malentendido había costado lo suyo. Pero ambos nos conocíamos y sabíamos como éramos. Él, por descontado se fio de mi palabra al jurarle mil y una vez que no había besado a la que él decía que era la chica de su vida. Harry estaba feliz. Y los chicos lo notaban, por eso me habían echado la típica charla de “las chicas de tus amigos, no son tus chicas”. ¿Desde cuándo Devi había sido “mi chica”? Nunca. Y menos ahora. Sabía que yo le importaba, pero no de la manera en la que le influía mi amigo. Los cuatro habíamos prometido ayudarle en todo lo que estuviera en nuestra mano para que fuera feliz, y si Devi estaba ahí, teníamos que conseguir que ellos estuvieran juntos.

- Júrame Nialler que no volverás a mirar a Devi con esos ojos –me repetía Louis una y otra vez.
- Te lo juro.

Era algo cansino que no confiaran en ti, aunque a juzgar por la manera en la que me había comportado horas antes, era algo lógico.
Los días siguientes pasaron como los días rutinarios a los que ya estábamos acostumbrados. Apenas pudimos ir a la escuela sino dos o tres veces en las que las chicas estaban ensayando mientras nosotros dábamos los últimos consejos a aquellas que querían presentarse para ser nuestras bailarinas. Cada uno tenía su favorita. Liam, por supuesto se decantaba por Anny. Louis eligió a Charlotte a la primera de cambio, Zayn sin pensárselo escogió a Destiny, Harry con una gran sonrisa felicitaba continuamente a Devi haciéndole ver que saldría elegida y yo empecé a observar maravillado los movimientos perfectamente coordinados de una chica alta, rubia de pelo ondulado, que días después descubrí que se llamaba Taylor. Era viernes e iba a preguntarle sobre esa chica a Devi un día que me pasé solo por la escuela mientras ella ensayaba en uno de los jardines. Me encantaba verla bailar, transmitía una tranquilidad inmediata. Pero no Niall, Devi era de Harry. ¡Arg! ¡Qué cosa tan estúpida me habían metido los chicos en la cabeza! Las mujeres no eran de nadie hasta que ellas no hubieran decidido. Estaba claro que no iba a luchar por ella con la misma intensidad que antes pero, no perdía nada acercándome a ella mucho más. Al verme, vino corriendo hacia mí, con la emoción de una niña de ocho años. Era tan madura pero a la vez tan infantil. Me cogió de las manos y me dijo una frase que me rompió en mil pedazos.

- ¡Harry ha quedado conmigo para pedirme algo importante!

Yo sabía lo que era. Y ella también.

2 comentarios:

  1. Ah dios, pobre mi Niall. Quiero más. Me sabe a poco y lo sabes. Te amo te amo.

    ResponderEliminar
  2. KJBGSIBFUCDNVC ME MATASTEEE! jajajajja PERFECTAMENTE PERFECTOOO! Me encantaa aunque da penitaaa... Bueno sigue asi y sube prontoo!

    ResponderEliminar