Capítulo doce.
La alarma sonó a las ocho y media de la mañana. Me
volteé y lo primero que vi fue el hermoso rostro de Harry, mirándome. Me sonrió
al ver que ya había despertado y me dio un beso en la frente.
- Buenos días.
- Good morning –dije con una sonrisa- ¿Dormiste
bien?
- Apenas. Tenía mejores cosas que hacer –sonrió-
Observarte dormir es toda una aventura. Te mueves muchísimo y hablas en sueños –añadió
con una carcajada.
- Lo sé –admití avergonzada- De todas formas,
anoche no soñé demasiado, así que no habré hablado mucho.
- Dijiste mi nombre.
- ¿Estás de broma? –noté como un rubor se
aposentaba en mis mejillas- Qué vergüenza, joder.
- ¿Vergüenza por qué? Es maravilloso escucharte
decir “Harry” con voz adormilada. Es…sexy.
- Cállate Harold.
- Uh, me has llamado por mi nombre completo. Más
sexy aún –dijo conforme se iba acercando.
Me besó de una manera que debería estar prohibida.
Pasó su mano derecha por mi pierna desnuda, ya que solo tenía la camiseta que
él me había prestado la noche anterior. La piel se me erizó por completo cuando
lo notaba cada vez más cerca. Entrelazó sus manos con las mías y me atrajo
hacia él mientras el beso aumentaba su ritmo. Notaba los rizos de Harry
rozándome la frente, las mejillas y el cuello. Me separé un segundo y seguía
manteniendo esa media sonrisa que me llevaba más allá del infinito. Él lograba
sacarme del mundo real, me lograba distraer, me lograba enamorar. Subió una de
sus manos y me acarició las mejillas y la comisura de los labios mientras un “te quiero” adornaba sus labios. No tuve
otra manera de responderle que besarle como él me había besado antes.
- Yo también.
- No más que yo, seguro.
- ¿Quieres apostar?
- No me discutas Devonne.
- Odio que me llamen así.
- Por eso lo hago. Eres preciosa hasta cuando
protestas. Devonne es un nombre muy bonito, pero no más que tú.
- Vamos a levantarnos ya. Hoy es un gran día.
- Cierto. Voy a elegir a Águeda para ser mi próxima
bailarina –respondió con ironía.
- No me hace ninguna gracia –repliqué mientras me
incorporaba y me sentaba al borde de la cama. Antes de levantarme del todo, me
tiró del brazo volviéndome a colocar a su lado. Me miró con gesto simpático y
me cogió el mentón para que le mirara a los ojos. Le saqué la lengua y me besó
sin previo aviso. Intenté deshacerme de él, pero resultaba imposible separarme
una vez que estaba tan cerca de Harry Styles.
- Estúpida. ¿Cómo crees que voy a elegirla a ella
teniéndote a ti? Dejando a un lado nuestra relación, no hay más que ver como
bailas, joder. Hago charcos en el suelo de la baba que se me cae.
- Serás infantil. Eres un exagerado.
- Pero así te gusto.
- En eso he de darte la razón –admití sonriendo al
final.
Nos levantamos a los diez minutos después de que
nuestros labios estuvieran casi desgastados y nuestra piel estuviera más que
erizada por cada roce que nos hacíamos. Nos vestimos y salimos al salón con los
demás. Además, teníamos visita.
- ¡Taylor! –grité emocionada yendo a abrazarla.
- ¡Dev! Un placer verte aquí –dijo con voz pícara.
Ya sabía todo lo necesario sin necesidad de contarle nada- Niall pasó a
buscarme esta mañana. ¿Estás preparada para esta tarde? ¡Seguro saldrás
elegida! ¡No lo dudes Harry!
- No lo hago –sonrió abrazándome por detrás.
Más tarde salieron los demás y todos hicimos un
maratón de Harry Potter en el salón. Cada vez que salía Emma, Harry soltaba
grititos en plan fanática adolescente. Yo lo hacía cuando salía Daniel, aunque
mucho más exagerado, Anny con Rupert y Destiny con los gemelos Phelps. Los
demás nos miraban con mirada desconfiada, afirmando que de alguna u otra
manera, estábamos locas. Pedimos una pizza cuando se acercaba la hora de comer
y mientras, las chicas nos pusimos a ensayar. La coreografía cada vez me salía
mejor. Aunque supiera son certeza de que iba a salir elegida, tenía que dar por
hecho de que me exigirían más al saber la relación que tenía con los chicos.
Cher Lloyd fue la encargada de poner ritmo a mi baile.
- ¿Want U
Back? –preguntó Louis con emoción- ¿Te gusta Cher?
- Eso es quedarse corto –sonreí avergonzada.
- ¿Qué tienes pensado para las demás coreografías? –inquirió
Zayn.
- Para la primera, elegí esta canción. La segunda Dance With Me Tonight de Olly Murs. La
tercera You’re My Only Shorty…
- ¿Demi Lovato?
- Así es irlandés.
- Dejémosla terminar. Queda menos de una hora para
ir a la audición. Nosotros también tenemos que prepararnos.
Terminé las coreografías individuales y luego pasé
a ensayar con mi grupo la canción grupal. Habíamos elegido Marry You de Bruno Mars. Las chicas y yo estábamos muy emocionadas.
Saber que íbamos a ir de gira con One Direction a todas nos ponía los pelos de
punta. Llego la hora de irnos. En el coche, todas estábamos más nerviosas aún.
Destiny no paraba de repetir los pasos, Anny se mordía las uñas, Charlotte
intentaba hacer yoga y Taylor se reía a causa de la emoción. Yo me limité a
cerrar los ojos y apoyé la cabeza en el hombro de Harry. Entrelazó sus dedos
con los míos y me tranquilicé. Eso era lo que me faltaba, tranquilidad.
Llegamos a la academia media hora más tarde, justo para ponernos en la fila
para actuar. Me tocó el número 74. “Relájate,
es un gran número, lo harás bien” dijo dándome fuerzas la vocecita de mi
cabeza. Mis hermanas estaban más relajadas que yo, charlando como si nada
estuviera pasando. Águeda y su mejor amiga Daura nos miraban con recelo. Noté
sus ojos clavados en mi espalda y palabras sin sentido salían de sus labios,
solo con intención de hacer daño. Decidí pasar y dejar el tema a un lado. Cuando
les tocó bailar yo no sabía dónde meterme. Existían bailarinas con técnica, dulces,
suaves y perfectas, pero a un lado estaba ella. Mejor que las que había visto
hasta ahora sin duda. Su concentración se notaba, estaba preparada y había
venido para ganar, aún sabiendo que casi era imposible. La directora estaba
fascinada y no paraba de decirles a los chicos que tuvieran en cuenta la
actitud limpia de las bailarinas y dejaran a un lado los sentimientos.
Indirectas muy directas. Mis hermanas lo hicieron fantástico. No pude evitar
emocionarme al ver a Anny o a Destiny hacer esos movimientos con tanta
delicadeza y entusiasmo. Al llegar mi turno, Daura me envió una mirada de burla
e hizo que mi autoestima y mi confianza estuviera a menos cinco y descendiendo.
Aún así, cuando la música empezó a sonar, en las tres canciones, sin pausa, mi
cuerpo se desconectó de mi cerebro y éste actuaba solo. Pude ver por el rabillo
del ojo las caras de decepción de Águeda y Daura, y como la directora aplaudía
sin cesar. Estaba haciendo un buen trabajo y eso lo pude dar por sentado cuando
sonó la última melodía de You’re my only
shorty y realicé el último paso. Todo el salón estalló en aplausos,
incluidos el jurado y los profesores. Mi profesora de danza, Joanne, subió al
escenario y me abrazó emocionada. Bajé del escenario y me reuní con las demás
mientras el jurado decidía las chicas que iban a tener la suerte de
acompañarlos. Pasada media hora, nos hicieron llamar para ir a escuchar el
fallo. Nuestra directora empezó agradeciendo la asistencia de todo el público y
empezó a llamar a las finalistas. Estallamos en grito cuando Taylor, Charlotte,
mis dos hermanas y yo fuimos nombradas para pasar a la final. Águeda, Daura y
Marina, otra de sus amigas fueron el otro grupo que pasó. Nos enfrentaríamos en
la final con la coreografía grupal. Nos dejaron diez minutos de ensayo y de
nuevo, pasamos al escenario. Para que mentir, su baile no era muy bueno y los
pasos eran muy repetidos, en cambio el nuestro fue el más aclamado. Y fue así,
como en boca de Liam Payne, fuimos las cinco elegidas para irnos de gira.
Fuimos directas a abrazar a los chicos y a darles las gracias a los profesores.
La directora nos dio la enhorabuena y salimos del recinto con una sonrisa
imborrable. Fue la vibración del móvil la que me sacó de mi ensimismamiento. El
nombre de Isabella parpadeaba en la pantalla. Lo cogí con emoción.
- ¡Isabella!
- ¿Devi?
- Sí, soy yo. ¿Cómo estás?
- Devi, necesito que tus hermanas y tú vengan lo
antes posible –su voz estaba impregnada de nerviosismo. Juraría que había
estado llorando.
- ¿Pasó algo?
- Su papá…
- ¿Isabella? ¿Qué le pasó a nuestro padre?
- Cojan el primer avión. Lo verán mejor aquí. Lo
siento mucho –dijo. Y colgó.
Ese “lo
siento mucho” y ese tono de voz solo podía significar una cosa. Y esperaba
estar equivocada. Miré a las demás con el gesto compungido. Vinieron todos
hacía mí con preocupación y les expliqué la situación. Harry me abrazó con
fuerza mientras nos dirigíamos a toda prisa hacia el aeropuerto. Los chicos
consiguieron un vuelo que salía en diez minutos, justo a tiempo para subir al
avión. Fue un trayecto largo y lleno de angustia. Mis hermanas lloraban en
silencio con preocupación, mientras que Taylor y Charlotte nos intentaban
consolar como podían.
- Pase lo que pase siempre estaré contigo –decía una
y otra vez mientras me besaba.
Al llegar, Isabella nos esperaba. Tenía el aspecto
cansado y su rostro estaba rojo. Sus ojos hinchados de tanto llorar, y un
rosario colgaba de su cuello. Nos miró en silencio. Y nunca creí que nos dijera
aquella frase en un aeropuerto atestado de gente. No podía estar pasando
aquello. No ahora. No a nosotras.
Ah. El final es demasiado skjhasdkjfhad T_T Quiero más jooooooooope, tu novela es una droga. Eso sí que debería estar prohibido :l OKAYNO, me muero sin ella kjahfasdf te amo.
ResponderEliminarQue buen inicio de capitulo pero el final es muy triste, muero por leer el segundo, te quiero demasiado hermana :3
ResponderEliminarSDFKLÑ<DKJLÑADFLÑ Ami me encanta Cher Lloyd es unica en su forma de ser sin tener miedo a como la vea el mundo *-* Adoro a Cher Lloyd cuando vi su nombre mori de felicidas, muy buena la novela *-*
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