lunes, 20 de febrero de 2012

Capítulo diez.


Capítulo diez.

Corrí hacia la habitación en busca de mi móvil para llamar a Liam. Por el camino, me crucé con Taylor, la cual estaba nerviosa y con aspecto exhausto de tanto bailar. Ella sería una de las elegidas, estaba claro, era una excelente bailarina.

- ¿Has visto a Niall?
- Estaba antes por aquí, pero se marchó hace un momento –dije intentando disimular el dolor que me producía recordar aquello.
- Oh. Bueno, mucha suerte mañana Devi. Seguro saldrás elegida. Eres fantástica, lo dice todo el mundo. Incluso se lo escuché decir a Águeda.
- ¿De verdad? Bueno, no creo que me escojan a mí. Sé porqué lo digo, pero no pierdo la esperanza.
- ¿Quieres que nos veamos más tarde? Podemos ir a coger un poco el aire y a tomar un café –dijo con una gran sonrisa.
- Oh, claro que sí. ¿Qué tal a las cinco en la recepción?
- ¡Genial! –dijo saltando emocionada.

Nos despedimos y cada una se fue por su camino. Llegué con rapidez a la habitación y estuve como diez minutos buscando el móvil. La blackberry estaba encima de la estantería del baño, con llamadas perdidas, el Whatsapp con muchísimas conversaciones y menciones en el twitter. Me senté en la cama pensando en todo lo que tenía que decirle a Liam, y rezaba para que estuviera libre justo en ese momento. Fuera seguía lloviendo y no parecía tener intención de amainar en ningún momento. Es más, la lluvia aumentaba cada vez más y las nubes conforme pasaban los minutos eran más negras. Mi móvil empezó a vibrar justo antes de que yo llamara a Liam. Él me estaba llamando a mí.

- Tengo que hablar contigo –dijo serio.
- Yo antes. Guárdate la charla para más tarde. ¿Estás solo?
- Sí. Anny y Destiny salieron a comprar hace dos horas. Y no. Ni Harry ni Niall están aquí.
- Mejor. Necesito que Louis, Zayn y tú vengáis enseguida a la escuela. Es urgente Liam, no te lo pediría así si no estuviera desesperada.
- En media hora estamos ahí.

Y colgó sin dejarme decir nada más. Estaba claro que los chicos le habían contado todo y que su enfado superaba límites. No sabía cómo me iba a enfrentar a los tres, pero no me importó perder algo de mi dignidad para recuperar aquello que yo necesitaba. Sabía que iba a tener que salir en algún momento así que me dispuse a vestirme algo más abrigada. Me puse el gorro que me había regalado mi padre antes de viajar, una camiseta de lana, lo más abrigada que encontré, unos jeans y unas botas altas. Me hice unos rizos en el pelo con la plancha de Charlotte y me puse un poco de gloss. Estaba terminando cuando alguien tocó la puerta.

- Ya puedes ir hablando.
- Primero. ¿Habéis hablado con Harry? ¿O con Niall?
- Están jodidos. Ambos. No se hablan, ni quieren hablar con ninguno de nosotros. ¿Qué hiciste esta vez?
- Vamos Liam, no seas tan duro –repuso Louis intentando calmar la situación.
- Le rechacé un beso a Harry.
- ¿Uno? No, ya van dos.
- ¡Liam! –esta vez fue Zayn quien intervino. Todos estábamos nervioso y yo tenía que arreglar esto de la manera que fuera posible.
- Liam tiene razón Zayn. Por eso os he hecho venir. Se me ha ocurrido algo para arreglarlo. Os necesito a los tres. Olvidad por un momento que soy la razón por la que dos fantásticas personas lo están pasando mal. Matadme más tarde.

Los tres asintieron y unas pequeñas sonrisas habían aparecido en sus caras. No sabía si era por la opción de matarme o era porque les había hecho reír. De igual manera, empecé a contarles mi plan. Conforme se los relataba con pelos y señales ellos iban asintiendo y sonriendo. Alguna vez que otra me interrumpían alegando que no habían entendido esa parte, y se las tenía que repetir varias veces intentando que todo quedara a gusto de todos. Cuando las instrucciones estuvieron dadas nos pusimos manos a la obra. Primero pasamos a comer a un McDonald’s cercano y yo tuve que disculparme con Taylor porque no podría ir esa tarde con ella. Ambas quedamos al día siguiente por la mañana antes de la reunión para ensayar por última vez. Cuando terminamos de comer, nos dirigimos al mercado de los alrededores para comprar las cosas necesarias. A media tarde, Niall se reunió con nosotros. Pidió disculpas por lo que había pasado por la mañana y todos nos dimos un abrazo de reconciliación. Eran fantásticos y yo había tardado casi dos años en darme cuenta. Mis hermanas aún no sabían nada, pero decidimos llamarlas al terminar de preparar las cosas. Louis llamaba cada cierto tiempo a Harry para saber si estaba en casa y éste respondía siempre que sí. Viendo una película, comiendo, haciendo deporte, llorando, en el twitter…Cada vez que llamaba, ponían el altavoz y me costaba demasiado no decirle nada. Zayn me distraía preguntándome en susurros si faltaba algo más. A las siete, ya lo teníamos todo comprado y fue entonces cuando nos dirigimos a casa de los chicos. No la había visitado nunca, pero tenían todo lo necesario para que yo pusiera en marcha aquella idea que a medida que iba funcionando me iba pareciendo más estúpida, pero aún así seguí preparando todo. Los chicos se encargaron de colocar las luces, las fotos y la decoración. Yo coloqué con Niall algo de lo que no había hablado con los chicos. Un vídeo. No un simple vídeo, sino uno repleto de los momentos vividos con Harry a lo largo de esa semana. Eran pocos, pero lo había rellenado un poco con fotos de los demás. Liam subió rápidamente para decirle a Harry que bajara para mirar un fallo del coche mientras los demás ultimábamos los detalles finales. Le iba a cantar “One Thing” mientras el vídeo se reproducía de fondo. Niall acompañaría con la guitarra y los chicos cantarían algunas palabras para entonar. Mi sorpresa fue cuando en lugar de ser Harry quien bajara, fuera Águeda, con el pelo alborotado, sudorosa y en ropa de baile. Sin camiseta, solo un sujetador de danza cubría su torso. Su sonrisa se ensanchó cuando lo vio todo. Esto no formaba parte de la idea, todo se había ido a la mierda.

- ¿Qué diablos haces aquí? –inquirió Zayn con tono malhumorado.
- Pregúntale al chico de los rizos marrones –respondió con tono burlón.

Me vino de repente la imagen de Harry y Águeda fundidos en un beso, mientras ella agitaba las manos en señal de victoria.

- No tengo porqué preguntarle. Pareces cansada. ¿Tienes la energía suficiente para mañana?
- Créeme que después de hoy, la decisión está más que tomada.
- Por supuesto Águeda. No tienes que dudarlo –dijo Liam con tono simpático.
- ¿Lo ves? Bueno, yo me voy. No me despertéis al angelito ¿captáis? Está agotado –y diciendo esto, abandonó la estancia dejándome a mi dignidad esparcida por los suelos y a mi depresión rozando la atmósfera.

Miré a los chicos y ellos me devolvieron la misma mirada de desesperación y tristeza. Anny y Destiny empezaron a decir barbaridades y a decir que si no me iba con ellas, no aceptarían ser las bailarinas del tour. Zayn y Liam miraban a Louis, Louis a Niall y Niall a mí, que me abrazaba y me daba todo el cariño que podía.

- No te preocupes Devi, buscaremos otra manera.
- ¿Otra manera? –dije con la rabia desbordándose hasta por mis orejas- ¡Ya se fue todo a la mierda! ¡Lo he perdido! He perdido al único chico que he querido de verdad en mi vida. Aquel que desde que me despierto hasta que me duermo es capaz de permanecer en mi mente, imperturbable. Tengo insomnio por él, apenas como y lo único que hago aparte de pensar en él es bailar para irme con vosotros. Nunca pensé que fuera el mismísimo Harry Styles el que robara mi corazón, el que hiciera que ideas tan cursis como esta rondaran mi cabeza. Le he negado dos besos. Sí. Los dos errores más grandes de mi vida, pero sigo estando asustada. ¡No sé que me está pasando! No me puedo estar enamorando así de una persona a la que conozco en persona hace apenas una semana. Y por mi estúpida manía de joderlo todo, lo he perdido. Me voy. Regreso a España.

Fueron esas mis últimas palabras antes de que la canción de “One Thing” empezara a ser cantada por los chicos y mis hermanas. Miré hacia mi izquierda y allí estaba el vídeo. Alguien le había dado al play y a juzgar por la sonrisa de Niall, supuse que había sido él. De detrás de los chicos, salió. Con esa sonrisa que apenas quitaba de su rostro. Camisa azul, jeans, converse blancas. Aquellas me que había comprado solo para tenerlas iguales. So get out, get out, get out of my head and fall into my arms instead. I don't, I don't, don't know what it is but I need that one thing. And you've got that one thing
Fue entonces cuando se acercó a mí, mientras entonaba con su perfecta voz cada nota de aquella hermosa canción. Charlotte entró a los pocos minutos con un cuadro enorme. Una foto de Harry y mía iluminaba aquel hermoso lienzo. Al terminar, todos estallaron en aplausos y un minúsculo “soy estúpida” iluminó su cara con una sonrisa.

- Así me gustas, y no quiero que cambies eso.

Lo abracé con timidez mientras él terminaba de ver el vídeo y se reía con cada foto. Al separarme, vi como Zayn y Anny se fundían en un hermoso beso. Mi hermana le pasaba los brazos por detrás de su cuello mientras las palabras “te quiero” salían de sus labios. La sonrisa de Zayn era solo comparable a la de un niño la mañana de Navidad. Hacían una pareja tan bonita. Zayn nos miró y nos pidió silencio. Niall apagó el vídeo y todos nos reunimos en círculo alrededor de la bonita pareja. Mi hermana al parecer no se lo creía. Yo tenía una leve idea de lo que iba a suceder, así que me limité a sonreír. Harry me agarró de la mano y me atrajo hacia él. Zayn dio un paso adelante.

- Es mi deber deciros algo. ¿Veis a esta chica de aquí? Se llama Destiny Peasley. Y es perfecta. Desde su pelo ondulado hasta sus piernas. Su dulzura, su carisma, sus movimientos al bailar –dijo mientras sacudía la cabeza riendo- Céntrate Zayn. Nada más mirad esto –señaló mientras se levantaba la manga de la chaqueta. Tenía su piel erizada. Mi hermana le gustaba de verdad y eso era suficiente. Destiny, avergonzada, se sentó en la silla con las manos en la cara. Zayn por el contrario, siguió con su perorata- Es la mujer más especial que yo he conocido en mi vida. Y es mía. Literalmente. Chicos, cuñadas, os presento a mi novia. Mía –dijo recalcando la última palabra- La única que me entiende y que con tan solo una mirada es capaz de saber si estoy triste, contento, cansado o enfadado. Es ella. Simplemente, es ella misma.

Todos estallamos en más aplausos mientras se fundían en un bonito beso. Al cabo de media hora, Harry me subió al piso de arriba, donde estaba su cuarto. Tenía dos fotos mías, increíble.

- No tengo nada con Águeda. Vino aquí con otras intenciones, eso sí, pero solo bailamos para mañana. Por eso cree que ya lo tiene todo hecho. Y es falso. Sabes perfectamente que te vendrás conmigo de gira.
- ¿De verdad?
- Eres fantástica, ya lo sabes –dijo mientras me daba pequeños besos. No le rechacé ninguno. Jamás lo volvería a hacer.
- Gracias por aceptar todo de nuevo.
- Me faltaba escuchar las palabras de tu boca y lo has hecho. Así que no tienes nada que agradecerme. Ahora solo olvídate del pasado y disfruta del presente.
- Tú eres mi presente.
- Devi, tú eres mi futuro.

Y diciendo esto nos fundimos en un beso. Ahora sí, auténtico, dulce, deseado por los dos. Me atrajo hacia él y así nos quedamos, abrazados. No sabía si habían pasado minutos, horas, días. Quizás años y yo no lo sabía. Estaba feliz. Estaba con Harry, y eso me bastaba.

2 comentarios:

  1. aww que hermoso, a la mitad quería matar a alguien pero aww me sorprendiste hermana, que linda novela, quiero mas!!!

    ResponderEliminar
  2. OOOOOOOOOOOOOOOOOOOOMMMMMMMMMMMMMMMMMMMMMGGGGGGGGGGGGGGGGGGGG VALE, TE VENGASTE DE MÍ POR EL TWITLONGUER, CIERRRRRRRRRRRTO? ERES MALVADA, AH JODER JODER JODEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEER, ME DA UN ATAQUE, ASÍ DE CLARO, ME DA UN PUTO CHUNGO, DIOS DIOS DIOS, ANA ERES ERES ERES AH JODER TE COMO, AKSFHAJKDHFJDFADF HOLA, ME VOY AL HOSPITAL POR UN PARO CARDÍACO, YA SI ESO HABLAMOS POR BBMSN DENTRO DE 1283771823 MESES CUANDO ME RECUPERE, TE AMO TE AMO TE AMO TE AMO ELEANOR MÍA(? , CHAU CHAU.

    ResponderEliminar