Capítulo
nueve.
Me
alejé de Niall mientras él me dirigía una falsa sonrisa. Se le notaba triste y
apagado, pero no quise insistirle mucho por si llegaba de verdad a enfadarse
conmigo. Me cogió de la mano y me llevó a la parte trasera del jardín. Traía la
guitarra a su espalda y mientras, iba tarareando una canción que no supe
reconocer. Nos sentamos en el césped y empezó a tocar con la guitarra esa misma
canción. “But I see you with him slow dancing tearing me apart. Cause you don’t
see whenever you kiss him I’m breaking. Oh how I wish that
was me” decía
el estribillo. Marcaba cada palabra con una melodía lenta y triste. La letra era
realmente bonita, pero yo le busqué el doble sentido. Empecé a pensar que Niall
la cantaba por Harry y por mí. Al terminar, soltó la guitarra y te tumbó en el
césped mirando al cielo, aunque más bien, su mirada estaba perdida. Una
minúscula lágrima salió en silencio y con timidez de sus ojos.
- Una semana. Una mísera semana ha pasado. Y no sabes cuánto me
importas.
- Tú también me importas mucho Niall.
- Pero no de la manera adecuada –protestó con gesto serio.
- De la manera que corresponde. Somos amigos, grandes amigos.
- Por eso digo. Esa manera es la tuya, la mía es otra. ¿Vamos no
te has dado cuenta?
- Niall esta conversación no debería estar ocurriendo. Me niego a
perderte por una gilipollez como esa.
- Esa es otra. Es cierto que te importo, y mucho además por cómo
me tratas y te comportas conmigo.
- No te lo niego James, pero esto ya estaba hablado.
Esas palabras no salieron de la boca de Niall. Yo conocía esa voz
proveniente de detrás de nosotros. Miré al chico rubio y al de los rizos
castaños con rapidez y me levanté para saludarlo.
- Harry. ¿Qué haces aquí?
- Adelantar lo de esta noche, pero parece que estás mejor
acompañada.
- Ey, Harry no malinterpretes nada, por favor –dijo Niall levantándose
rápido del suelo.
- Oh. Disculpa. No malinterpreto que le cantaras “I wish” y le
empezaras a decir esas cosas.
En realidad, Harry tenía razón, pero la cara de Niall empezaba a
partirme en mil pedazos. Se levantó con las palabras “lo siento” iluminadas en
sus hermosos ojos. Miró a Harry y se marchó, dejando la guitarra en el suelo.
Harry me miró de nuevo con decepción y yo con rabia.
- No puedo creer que hayas antepuesto a una chica que acabas de
conocer por uno de tus mejores amigos. ¡Sé que estás luchando por esto! ¡Yo
también quiero estar contigo, pero no así!
- ¿Qué me estás intentando decir?
- Que si eres capaz de luchar contra Niall por una estúpida
adolescente no deberíamos estar juntos.
- Estúpida inmadura –dijo mientras se acercaba.
- Sí, eso mismo es lo que soy.
- Y eres perfecta así.
No me dio tiempo ni siquiera a contestarle dado que me calló con
un beso. Nuestro primer beso. Húmedo. Tierno. Lento. Suave. Un sinfín de
adjetivos con los que describir esa acción empezaron a sonar repetidamente en
mi cabeza. No quería separarme, aunque él tampoco me dejaba. Pasó sus brazos
por detrás de mi cintura y me acercó más a él, como si eso fuera posible. Poco
nos quedaba para que termináramos fundidos el uno con el otro. Pero esto no
tendría que estar sucediendo. Cerré mis labios y miré para otro lado. Él cogió
mi mentón e hizo que lo mirará directamente a sus ojos.
- No me hagas esto ahora. Otra vez no.
- Esto no tendría que estar pasando Harry. No ahora y menos
después de lo de Niall.
- Céntrate en nosotros ahora Devi.
- Todavía no hay un nosotros. No lo hagas más difícil.
- ¿Sabes? No voy a estar toda la vida esperando una respuesta.
Tengo sentimientos, no sé si te diste cuenta, las cosas me afectan, tanto o más
que a Niall puesto que yo siento algo más fuerte que él. Lo he intentado de mil
maneras, pero no pones nada de tu parte y esto cuesta. Lo siento mucho, pero
ahora soy yo el que veo que no funciona, Devonne.
Y diciendo esto se marchó dando grandes zancadas. ¿Para qué
mentir? Me sentí la mayor mierda del universo entero. En mi interior miles de
cuchillos hacían cortes a mi corazón. Miré al cielo que tornaba su azul claro,
alegre e inspirador a un gris oscuro, triste y deprimente. Más o menos como mi
vida. Antes, repleta de sueños, alegrías y ahora vacía. Tenía ese don de joder
siempre los mejores momentos, fuera la persona que fuera. Me dirigí con paso
rápido hacia mi habitación, no quería ver a nadie y aproveché sabiendo que las
chicas habían salido. Por el pasillo, me encontré con la última persona que
quería ver en ese momento, la “fantástica” Águeda. La chica que desde el día
que se enteró del secreto que compartíamos con los chicos, se encargaba de
hacernos la estancia lo más difícil posible.
- Buenos días Devonne.
Como buena insufrible, se dedicaba a decir mi nombre completo cada
vez que me veía.
- ¿Todo bien Águeda?
- Sí, por suerte sí. La coreografía de mañana me saldrá perfecta.
Seré la elegida, lo presiento.
Mierda. Mañana era la elección para las chicas del tour y yo no había
practicado lo suficiente. Tener competencia era algo que no podía permitirme,
pero añadiéndole mi pelea con Harry sabía que lo tenía más que perdido.
- Mucha suerte.
- No la necesito.
Dicho esto, se marchó con paso firme y decidido. Yo no tenía nada
que hacer a su lado. Sabía que Harry había estado interesado en ella años atrás
según me había dicho Charlotte y aprovecharía cualquier momento para perderme
de vista. Temía quedarme en tierra con toda mi alma dejando ir a lo que más
necesitaba en ese momento. Tenía que pensar algo con rapidez. Y allí estaba la
idea. La idea perfecta con la que sorprender a Harry y con la que pedirle
perdón, haciéndole ver que lo quería.
La Águeda se puede morir a la de ya. Zorra. Aaaaaaaaaaaaag ya la odio. Sigue pronto mi amor :3 Amé el cap really <3. Y me dejaste con toda la intriga final o.o TE ODIO, okno yo te amo soul. <3
ResponderEliminar