martes, 26 de junio de 2012

Capítulo 28.


¿Os doy un consejo? Leed el capítulo escuchando "Moments''. De verdad, yo lo he escrito así y creo que ha sido una de las peores cosas que he podido escribir. Me ha dolido demasiado.

Capítulo veintiocho.

Abrí los ojos y lo primero que vi fue la camisa a rayas de Louis. Mi mente no estaba en perfectas condiciones, estaba totalmente desorientada y mi cuerpo no respondía bien. Me puso la mano en la frente cuando intenté levantarme a duras penas.

- Sh, tranquila.
- He tenido una pesadilla Lou.
- Me temo que no Devi.
- Entonces él… ya no…

Y fue cuando Louis negó con la cabeza. Me eché hacia detrás con lágrimas en los ojos. No podía creer que ya no estuviera con nosotros. Que sus rizos ya no fueran a ser más peinados por mí, que ya no volvería a ver sus ojos o su sonrisa por los pasillos. Ya no volveríamos a discutir por nada. Ya no veríamos más tiernas imágenes Larry, ni besos en plan coña con Niall. One Direction ya no iba a ser más One Direction. Todo se había terminado. No es que se haya ido de viaje, ni que se haya tomado unas vacaciones. No. Harry Styles se había marchado para siempre. Ya no iba a poder decirle adiós, te quiero, te extraño o en el peor de los casos, te odio. Mi último recuerdo sobre él había sido una vaga sonrisa, un roce de mejillas. Ni siquiera me había podido despedir bien de él. Millones de recuerdos se abalanzaban sobre mí. Desde el primer día, aquella mañana en el aeropuerto. La de noches que había compartido con él, los besos, los abrazos, las caricias, los insultos, las peleas y las esperadas reconciliaciones. Su voz diciéndome lo sexy que era, cuanto me quería o que estaba enamorado de mí. Con él, no había pasado lo que se dice un camino de rosas, pero no cambiaba por nada lo que había recorrido con él. Me había hecho mujer, había sido mi primer amor, mi primera vez, mi primer beso, mi primer te quiero. Una mitad de mi vida se la había llevado él y ahora ya no podría recuperarla. Mi alma estaba vacía, carecía de sentimiento, de fuerza, de voluntad y de todo. No estaba preparada para esto. Solo cerré los ojos y dejé que la medicina hiciera su efecto en mí. Mi última imagen fue un Louis triste, preparado para llorar mientras me sostenía la mano con fuerza.

- Narra Zayn –

¿Y ahora? ¿Qué se supone que iba a pasar ahora? Nos íbamos a levantar todos y Harry estaría con nosotros gritando y bailando como siempre, o eso esperaba. Pero no, yo seguía bien despierto, sujetando la cabeza de Taylor entre mis manos mientras lloraba. Éramos los que estábamos de guardia en el hospital para acompañar a Devi hasta esa tarde que le darían el alta médica. Los demás estaban encargándose de los preparativos del entierro, el funeral y todo lo demás. Nos trasladaríamos a Cheshire a la mañana siguiente para que su familia pudiera darle un último adiós. No quería imaginarme la cara de su madre y su hermana al igual que del resto de su familia. Le di un beso a Taylor antes de entrar a la habitación de nuestra enfermita y me la encontré viendo las noticias: la noticia de Harry. Le arranqué el mando de las manos y la abracé.

- ¿Por qué Zayn? ¿Por qué él?
- Eso no está escrito Devi, no debemos cuestionarnos eso.
- ¿Queda mucho para irme? Quiero salir de aquí.
- No, en unas horas ya te toca –dije mientras le daba un beso en la frente.
- ¿Nos vamos mañana? Se lo escuché decir a Niall ayer.
- Sí. Anne ya nos espera allí.
- Me va a romper el corazón verla. Tengo varias llamadas perdidas suyas y de Gemma igual.
- A todos rubita, pero hay que seguir hacia delante.
- Me gustaría tener tu fortaleza Zayn, pero no voy a poder estar mañana allí sin derrumbarme.
- No vamos a dejarte sola. Niall estará contigo.
- ¿Dónde está?
- Preparando las cosas de mañana. Esta tarde te dejo en la habitación con él, y así puedes distraerte un poco.
- Gracias. Por todo.
- No tienes que darlas.

Vi como una diminuta sonrisa aparecía en su demacrado y pálido rostro. Unas horas más tardes ya estábamos saliendo de allí rumbo al hotel donde se estaba hospedando Niall. Dejamos a Devi en la puerta y Taylor y yo nos marchamos hacia el nuestro. Estábamos derrotados. De repente, la canción “Torn” inundó el coche y no pude evitar llorar, ni ella tampoco, pero la dejamos. Empezamos a cantar bajito. Que sonara justo en aquel momento debía de ser el destino, que quería que no nos olvidáramos de que uno de nuestros mejores amigos se había ido. Subimos a la habitación abrazados y nos dejamos caer en la cama.

- Ahora con esto de Harry, creo que lo mejor es aplazar todo Zayn.
- Tienes razón. ¿Esto no te ha afectado nada? ¿Está todo bien?
- Sí, no te preocupes.
- Es lo que faltaría ya entonces.
- Pero de eso quería hablar contigo. ¿Seguro que tú quieres…?
- ¡Por supuesto! Es la alegría que nos falta a todos.
- Ahora debemos dormir amor. Es lo mejor.

- Narra Niall –

Nos levantamos justo a tiempo para preparar todo lo nuestro e irnos directos al aeropuerto, sin esperar a nadie. No había hablado con Devi desde la noche anterior, ni siquiera cuando llegó a manos de Zayn. Estaba distante, fría y triste, cosa normal, pero ni siquiera se dejaba consolar por nadie. Había ignorado las llamadas de sus hermanas, de Isabella e incluso de los chicos. Por la mañana se había metido al baño mucho antes de que amaneciera y pude escuchar sus gemidos al llorar. Me partía el alma. Yo, por mi parte, todavía seguía sin entrarme en la cabeza la partida que había hecho Harry. Según la policía, Harry iba algo distraído al volante y se llevó un muro por delante. En realidad, estaba en condiciones más o menos presentables. Un fallo en el cerebro fue lo que había provocado esto. Pero no quería pensar en nada más. En nada. Miré a Devi durante el trayecto en taxi. Apoyada en la ventanilla, auriculares puestos, “Safe and Sound” sonando. Di la situación por perdida. No estaba bien, eso lo sabía, pero quería ayudarla y no sabía de qué manera. El viaje en avión fue absolutamente igual, solo que esta vez, me habló varias veces para preguntarme la hora, de resto, ni una sonrisa, ni una mirada, nada. Nos reunimos con los demás en el antiguo colegio de Harry mientras veíamos a compañeros vestidos de negro y con semblante triste. A las pocas horas, todos estábamos frente al cementerio. Discurso del cura. Cajón abierto. Todos se iban acercando para decirle palabras que Harry jamás podría escuchar, pero que donde quiera que estuviese, las iba a sentir. Su voz se había apagado y sus ojos ya no volverían a brillar más. Estaba pálido. Todavía se le notaba la marca del conducto de aire que llevaba en su nariz cuando estaba en el hospital, algunas cicatrices en su frente y, aunque sonara extraño, seguía manteniendo una ligera curva en su sonrisa. Llevaba uno de los trajes que solía llevar en los conciertos, los cuales habían sido todos cancelados, incluidas todas las actividades como banda. Se podría decir que One Direction había sufrido una parada temporal. El semblante de la familia de Harry nos rompió el corazón a todos. Devi y Gemma rompieron a llorar en uno de los numerosos abrazos que se dieron. La prensa atosigaba a todo el mundo, sobre todo a ellas tres, aunque a nosotros pasaron a preguntarnos luego. El ambiente era tenso, hostil y oscuro, para colmo el tiempo no acompañaba, y poco a poco, la gente se fue yendo por la lluvia. Cada uno de los chicos se fue de la mano de su respectiva pareja, mientras que aún cuando se habían ido Gemma y Anne por bajada de tensión, vi a Devi al lado de la tumba de Harry. Era duro ver como su nombre estaba grabado en aquella piedra blanca, como miles de lágrimas habían sido derramadas esa tarde. Yo, nunca me llegué a imaginar una imagen así. Jamás. Pero así era. Devi levantó la vista y vino hacia mí.

- Llama a  un taxi –pidió con voz ronca.
- Ya lo he hecho Dev, está allí.
- Vámonos de aquí.

Y emprendimos de nuevo un viaje silencio y hastiado. Fue en la habitación del hotel cuando pronunció lo que yo más ansiaba escuchar.

- Gracias por todo Niall. Gracias.
- No tienes que darlas rubia.
- Te amo.
- Y yo a ti, ya lo sabes.

Y en un abrir y cerrar de ojos, aquella princesa dormía como un niño pequeño, mientras yo, su príncipe, daba gracias a Dios por poner aquella luz en toda aquella oscuridad. 

3 comentarios:

  1. Ana, te he hecho caso, estoy escuchando Moments y me has hecho llorar. Es que es sólo imaginármelo y ya se me hace un nudo en el estómago. Igualmente, sabes que está genial escrito, lo haces todo tan real... sólo espero que esto que has escrito no se haga jamás realidad.
    Te quiero.

    ResponderEliminar
  2. Madre mía, que triste...!!! No he escuchado Moments, porque si lo hacía, iba a llorar muchísimo! Bueno, resumiendo, un capítulo genial, aunque muy muy triste. Pon pronto el próximo capítulo.
    Besos.

    ResponderEliminar
  3. Creo que no he comentado nunca, pero empecé a seguir la fic cuando ibas por el capitulo 12. Te puedo decir que al principio no sabia muy bien como iba terminar esto y que tenia la ligera esperanza de que fuese todo un susto. Escuchar Moments mientras leia a sido impresionante, me ha hecho sentir esto mucho más, y tengo que decirte que aunque ahoramismo siga llorando, el capitulo es una pasada, esta genial. Gracias por hacerme sentir tantas cosas cuando leo tus capitulos. Att: Abby xx

    ResponderEliminar