¿Os doy un consejo? Leed el capítulo escuchando "Moments''. De verdad, yo lo he escrito así y creo que ha sido una de las peores cosas que he podido escribir. Me ha dolido demasiado.
Capítulo veintiocho.
Abrí los ojos y lo primero que
vi fue la camisa a rayas de Louis. Mi mente no estaba en perfectas condiciones,
estaba totalmente desorientada y mi cuerpo no respondía bien. Me puso la mano
en la frente cuando intenté levantarme a duras penas.
- Sh, tranquila.
- He tenido una pesadilla Lou.
- Me temo que no Devi.
- Entonces él… ya no…
Y fue cuando Louis negó con la
cabeza. Me eché hacia detrás con lágrimas en los ojos. No podía creer que ya no
estuviera con nosotros. Que sus rizos ya no fueran a ser más peinados por mí,
que ya no volvería a ver sus ojos o su sonrisa por los pasillos. Ya no
volveríamos a discutir por nada. Ya no veríamos más tiernas imágenes Larry, ni
besos en plan coña con Niall. One Direction ya no iba a ser más One Direction.
Todo se había terminado. No es que se haya ido de viaje, ni que se haya tomado
unas vacaciones. No. Harry Styles se había marchado para siempre. Ya no iba a
poder decirle adiós, te quiero, te extraño o en el peor de los casos, te odio.
Mi último recuerdo sobre él había sido una vaga sonrisa, un roce de mejillas.
Ni siquiera me había podido despedir bien de él. Millones de recuerdos se abalanzaban
sobre mí. Desde el primer día, aquella mañana en el aeropuerto. La de noches
que había compartido con él, los besos, los abrazos, las caricias, los
insultos, las peleas y las esperadas reconciliaciones. Su voz diciéndome lo
sexy que era, cuanto me quería o que estaba enamorado de mí. Con él, no había
pasado lo que se dice un camino de rosas, pero no cambiaba por nada lo que
había recorrido con él. Me había hecho mujer, había sido mi primer amor, mi
primera vez, mi primer beso, mi primer te quiero. Una mitad de mi vida se la
había llevado él y ahora ya no podría recuperarla. Mi alma estaba vacía,
carecía de sentimiento, de fuerza, de voluntad y de todo. No estaba preparada
para esto. Solo cerré los ojos y dejé que la medicina hiciera su efecto en mí.
Mi última imagen fue un Louis triste, preparado para llorar mientras me
sostenía la mano con fuerza.
- Narra Zayn –
¿Y ahora? ¿Qué se supone que
iba a pasar ahora? Nos íbamos a levantar todos y Harry estaría con nosotros
gritando y bailando como siempre, o eso esperaba. Pero no, yo seguía bien
despierto, sujetando la cabeza de Taylor entre mis manos mientras lloraba.
Éramos los que estábamos de guardia en el hospital para acompañar a Devi hasta
esa tarde que le darían el alta médica. Los demás estaban encargándose de los
preparativos del entierro, el funeral y todo lo demás. Nos trasladaríamos a
Cheshire a la mañana siguiente para que su familia pudiera darle un último
adiós. No quería imaginarme la cara de su madre y su hermana al igual que del
resto de su familia. Le di un beso a Taylor antes de entrar a la habitación de
nuestra enfermita y me la encontré viendo las noticias: la noticia de Harry. Le
arranqué el mando de las manos y la abracé.
- ¿Por qué Zayn? ¿Por qué él?
- Eso no está escrito Devi, no
debemos cuestionarnos eso.
- ¿Queda mucho para irme?
Quiero salir de aquí.
- No, en unas horas ya te toca –dije
mientras le daba un beso en la frente.
- ¿Nos vamos mañana? Se lo
escuché decir a Niall ayer.
- Sí. Anne ya nos espera allí.
- Me va a romper el corazón
verla. Tengo varias llamadas perdidas suyas y de Gemma igual.
- A todos rubita, pero hay que
seguir hacia delante.
- Me gustaría tener tu
fortaleza Zayn, pero no voy a poder estar mañana allí sin derrumbarme.
- No vamos a dejarte sola.
Niall estará contigo.
- ¿Dónde está?
- Preparando las cosas de
mañana. Esta tarde te dejo en la habitación con él, y así puedes distraerte un
poco.
- Gracias. Por todo.
- No tienes que darlas.
Vi como una diminuta sonrisa
aparecía en su demacrado y pálido rostro. Unas horas más tardes ya estábamos
saliendo de allí rumbo al hotel donde se estaba hospedando Niall. Dejamos a
Devi en la puerta y Taylor y yo nos marchamos hacia el nuestro. Estábamos
derrotados. De repente, la canción “Torn” inundó el coche y no pude evitar
llorar, ni ella tampoco, pero la dejamos. Empezamos a cantar bajito. Que sonara
justo en aquel momento debía de ser el destino, que quería que no nos
olvidáramos de que uno de nuestros mejores amigos se había ido. Subimos a la
habitación abrazados y nos dejamos caer en la cama.
- Ahora con esto de Harry, creo
que lo mejor es aplazar todo Zayn.
- Tienes razón. ¿Esto no te ha
afectado nada? ¿Está todo bien?
- Sí, no te preocupes.
- Es lo que faltaría ya
entonces.
- Pero de eso quería hablar
contigo. ¿Seguro que tú quieres…?
- ¡Por supuesto! Es la alegría
que nos falta a todos.
- Ahora debemos dormir amor. Es
lo mejor.
- Narra Niall –
Nos levantamos justo a tiempo
para preparar todo lo nuestro e irnos directos al aeropuerto, sin esperar a
nadie. No había hablado con Devi desde la noche anterior, ni siquiera cuando
llegó a manos de Zayn. Estaba distante, fría y triste, cosa normal, pero ni
siquiera se dejaba consolar por nadie. Había ignorado las llamadas de sus
hermanas, de Isabella e incluso de los chicos. Por la mañana se había metido al
baño mucho antes de que amaneciera y pude escuchar sus gemidos al llorar. Me
partía el alma. Yo, por mi parte, todavía seguía sin entrarme en la cabeza la
partida que había hecho Harry. Según la policía, Harry iba algo distraído al
volante y se llevó un muro por delante. En realidad, estaba en condiciones más
o menos presentables. Un fallo en el cerebro fue lo que había provocado esto.
Pero no quería pensar en nada más. En nada. Miré a Devi durante el trayecto en
taxi. Apoyada en la ventanilla, auriculares puestos, “Safe and Sound” sonando. Di la situación por perdida. No estaba
bien, eso lo sabía, pero quería ayudarla y no sabía de qué manera. El viaje en
avión fue absolutamente igual, solo que esta vez, me habló varias veces para
preguntarme la hora, de resto, ni una sonrisa, ni una mirada, nada. Nos reunimos
con los demás en el antiguo colegio de Harry mientras veíamos a compañeros
vestidos de negro y con semblante triste. A las pocas horas, todos estábamos
frente al cementerio. Discurso del cura. Cajón abierto. Todos se iban acercando
para decirle palabras que Harry jamás podría escuchar, pero que donde quiera
que estuviese, las iba a sentir. Su voz se había apagado y sus ojos ya no
volverían a brillar más. Estaba pálido. Todavía se le notaba la marca del
conducto de aire que llevaba en su nariz cuando estaba en el hospital, algunas
cicatrices en su frente y, aunque sonara extraño, seguía manteniendo una ligera
curva en su sonrisa. Llevaba uno de los trajes que solía llevar en los
conciertos, los cuales habían sido todos cancelados, incluidas todas las
actividades como banda. Se podría decir que One Direction había sufrido una
parada temporal. El semblante de la familia de Harry nos rompió el corazón a
todos. Devi y Gemma rompieron a llorar en uno de los numerosos abrazos que se
dieron. La prensa atosigaba a todo el mundo, sobre todo a ellas tres, aunque a
nosotros pasaron a preguntarnos luego. El ambiente era tenso, hostil y oscuro,
para colmo el tiempo no acompañaba, y poco a poco, la gente se fue yendo por la
lluvia. Cada uno de los chicos se fue de la mano de su respectiva pareja,
mientras que aún cuando se habían ido Gemma y Anne por bajada de tensión, vi a
Devi al lado de la tumba de Harry. Era duro ver como su nombre estaba grabado
en aquella piedra blanca, como miles de lágrimas habían sido derramadas esa
tarde. Yo, nunca me llegué a imaginar una imagen así. Jamás. Pero así era. Devi
levantó la vista y vino hacia mí.
- Llama a un taxi –pidió con voz ronca.
- Ya lo he hecho Dev, está
allí.
- Vámonos de aquí.
Y emprendimos de nuevo un viaje
silencio y hastiado. Fue en la habitación del hotel cuando pronunció lo que yo
más ansiaba escuchar.
- Gracias por todo Niall.
Gracias.
- No tienes que darlas rubia.
- Te amo.
- Y yo a ti, ya lo sabes.
Y en un abrir y cerrar de ojos,
aquella princesa dormía como un niño pequeño, mientras yo, su príncipe, daba
gracias a Dios por poner aquella luz en toda aquella oscuridad.
Ana, te he hecho caso, estoy escuchando Moments y me has hecho llorar. Es que es sólo imaginármelo y ya se me hace un nudo en el estómago. Igualmente, sabes que está genial escrito, lo haces todo tan real... sólo espero que esto que has escrito no se haga jamás realidad.
ResponderEliminarTe quiero.
Madre mía, que triste...!!! No he escuchado Moments, porque si lo hacía, iba a llorar muchísimo! Bueno, resumiendo, un capítulo genial, aunque muy muy triste. Pon pronto el próximo capítulo.
ResponderEliminarBesos.
Creo que no he comentado nunca, pero empecé a seguir la fic cuando ibas por el capitulo 12. Te puedo decir que al principio no sabia muy bien como iba terminar esto y que tenia la ligera esperanza de que fuese todo un susto. Escuchar Moments mientras leia a sido impresionante, me ha hecho sentir esto mucho más, y tengo que decirte que aunque ahoramismo siga llorando, el capitulo es una pasada, esta genial. Gracias por hacerme sentir tantas cosas cuando leo tus capitulos. Att: Abby xx
ResponderEliminar