jueves, 21 de junio de 2012

Capítulo 26.


Capítulo veintiséis.

- Narra Niall –

No sabía cómo había podido salir esa frase de mi boca. Me puse a pensar en lo que estaba pasando. Tenía delante de mí a una Devonne descolocada, confusa pero alegre a la vez. Su brillo peculiar en los ojos había vuelto a aparecer. Tenía las mejillas rojas y se frotaba las manos con nerviosismo. La abracé sin saber que decir y noté que su corazón estaba latiendo demasiado deprisa. Empezó a desvanecerse en mis brazos, había olvidado que Devi padecía de ansiedad. Mierda. La senté en la cama con cuidado y ella no borraba esa preciosa sonrisa de sus labios. La incité a dormir acariciándole la frente y dándole pequeños besos en la mejilla, pero no lograba cerrar sus ojos. Me acosté a su lado mientras me apoyaba en mi brazo, mirándola.

- Siento todo esto, pequeña.
- ¿Iba en serio?
- Aunque parezca mentira, sí.
- ¿De verdad quieres casarte conmigo?
- Lo que quiero es estar contigo Devi, sin miedo a que te enamores de otro –suspiré pensando en Harry.
- No tienes que casarte conmigo para eso Niall. Simplemente quiero que sepas que no me va a separar de ti nada ni nadie. ¿No recuerdas nuestra promesa? Si desaparecieras, yo no me cansaría jamás de buscarte. Si perdiera de vista tus ojos, no dormiría más hasta que me volvieras a mirar así. ¿No recuerdas? Te prometí un siempre, y para tu desgracia pienso cumplirlo. Te amo Niall Horan. Y sí, quiero casarme contigo.

La miré durante unos instantes mientras intentaba asimilar todo lo que me estaba diciendo. Había esperado años por una princesa, y allí estaba. Desde el primer momento en aquel avión lo había sido, pero ninguno de los dos quiso darse cuenta. Me enamoré de ella en cuanto la vi, sufrí cuando estuvo con Harry y la esperé mientras estaba en el hospital. Y toda la espera se estaba viendo recompensada. Había habido problemas, luchas, malentendidos y malos momentos, pero ella estaba allí para sanar todas las heridas necesarias. No miento al decir que estaba sin duda enamorado perdidamente de Devonne Peasley. Al volverla a mirar, ya estaba dormida. Había sido un día muy largo y muy duro para ella, por lo que la dejé dormir y yo con ella. Nada podía salir mal ahora. Nada.

- Narra Anny –

Mi vida estaba hecha una locura. De ir en una sola dirección, ya se había bifurcado en varias. No tenía ganas de nada, así que cogí el coche sin decirle nada a nadie y me fui a hacer un poco de surf. Apenas eran las siete de la tarde, todos se habían ido excepto Liam que se quedó hablando con Danielle, así que poco tenía que hacer yo allí. A Taylor la había visto de medio coqueteo con Zayn, cosa que me descolocó y me puso algo celosa, pero preferí olvidar el tema centrándome en el mar. Dejé las cosas en una pequeña roca y puse un pie en el agua.

- Sí, está helada, pero de noche está muy bien Anahí. Vamos, nunca lo has hecho, estará bien –dije intentando animarme.

Di dos brazadas rápidas aunque no tardé mucho en ser arrastrada por la corriente, así que pasados dos minutos, me encontraba lejos de la orilla, donde se veían pequeñas luces doradas y blancas que supondría que eran los puestitos de comida que muchas veces se colocaban en aquella zona. Estaba perdida en una oscuridad que ya se notaba bastante, con algunas luces de los coches que alumbraban diversas zonas de la playa y la hermosa luna que no estaba llena. Para mi desgracia no había olas, el mar estaba en calma. Pero estaba relajada, no quería pensar en nada. Ni en mis hermanas, ni en Isabella, ni en los chicos, en nadie. Solo había silencio a mi alrededor, y es lo único que necesitaba. Me sentía ligera y libre. ¡Por fin llega una ola! No tuve otra cosa que hacer que subirle encima de mi tabla y me puse a jugar con ella, feliz. Amaba el mar. Hacia arriba, hacia abajo, derecha, izquierda ¿qué más daba? No había nadie más a mi alrededor, así que podía cantar tranquilamente sin que nadie pudiera escucharme o juzgarme. Ya se habían acabado las olas y estaba un poco cansada, así que decidí salir a grandes brazadas con la tabla. Hasta que alguien tiró de mí. Al principio me asusté, pero luego al ver quién era, el miedo se convirtió en felicidad.

- ¿Qué diablos haces aquí? ¿Cómo me has encontrado? –dije todavía asustada.
- No es difícil localizarte si vas cantando “Torn” como una loca Anny. De cualquier manera, ha sido un placer escucharte. Como siempre, todo lo que haces es magnífico.
- Cierra la boca Liam. ¿Dónde has dejado a Danielle?
- Con su novio.
- ¿Danielle tiene novio nuevo?
- Sí. Se llama Alex –admitió en un susurro.
- Que coincidencia.
- La verdad es que sí, pero no quiero hablar de ello. ¿Por qué has venido aquí?
- Necesitaba pensar y estar sola. El asunto de hoy se nos ha ido a todos de las manos. Si mi hermana no arregla esto, me temo que voy a tener que arreglarlo yo.
- No eres la más indicada para hablar del tema. Tú también eres igual.
- Vuelve a discutirme y no sales vivo de aquí.
- ¿Ah sí? –preguntó pícaramente atrayéndome hacia él. Empezaba a hacer frío, pero teniendo a Liam a mi lado me sentía más que protegida contra todo.

No podía saber si me estaba mirando, estaba planeando matarme o qué demonios quería hacer conmigo, porque el cielo estaba completamente negro a excepción de la luna y no podía apreciar nada con claridad. Noté como me ponía una de sus manos en la mejilla, haciendo que cerrara los ojos y deseara que ese momento no terminara jamás. Por mí, podíamos quedarnos allí para siempre, bueno, mejor en un lugar más cálido, pero sí en aquella posición. Se acercó a mí, y sin dejarme pensar, estampó sus labios contra los míos. Ahora sí que me daba igual el frío, el agua, si había tiburones, pirañas o calamares gigantes, si venían olas, tsunamis o si nos tragaba el mar. Me daba igual si aquellos se iban a matar, si Devi se casaba con el rubio, el de los rizos o con el reponedor de dulces de la tienda de la esquina, bueno no, eso no, pero sí me daba lo mismo todo lo demás, todo lo que no tuviera que ver con Liam James Payne Smith. Me mordió el labio cuando ya llevábamos unos cuantos minutos en aquella situación, a lo que yo respondí con una sonrisa. Empezamos una carrera hacia la orilla, que ganó él por supuesto, y ya en la arena dimos rienda suelta a nuestra imaginación. Aquel beso había resuelto todas mis dudas, sin duda él era el elegido para mí, al igual que él había escogido dejar a Danielle con su novio y venirme a buscar a la playa. El destino era así, quería que él y yo termináramos juntos y así iba a ser. No quería saber ni tampoco pensar la opinión de los demás. De mis hermanas me la esperaba alegre, quizá demasiado efusiva por parte de Taylor, confusa por parte de Harry y Niall, feliz por parte de Louis, pero ¿y Zayn? No, no quería ni pensarlo. Decidí volver al presente, a aquel momento tan magnífico que estaba pasando con Liam. Había venido preparado, eso no se duda, así que decidimos olvidarnos de todo y pasar la noche en la playa. Y para que mentir. Fue la mejor noche de toda mi vida.

- Narra Devi –

Me levanté descansada. Apenas traía ropa puesta y no recordara que pasara nada con Niall la noche anterior. Me volteé y no estaba, así que me fui directa al baño a darme una ducha caliente, otra vez. Al salir, me encontré una bandeja llena de mis dulces favoritos y un zumo de naranja en un vaso de cristal de color azul, mi favorito, justo del mismo tono que sus ojos. Su gorra estaba también encima de la cama y sus supras descansaban al lado de la mesita de noche.

- ¿Niall?

Silencio.

- ¿Niall? ¿Estás ahí? –volví a preguntar mientras salía de puntillas del cuarto de baño.

Y ahí fue cuando me cogió por la cintura y me dio diversos besos por el cuello. Me escabullí en un pequeño descuido para poder cambiarme y al salir, estaba comiendo uno de los dulces. Se veía adorable mientras comía, parecía un niño pequeño, además estaba con los pies cruzados y se veía más chistoso aún. No pude reprimir una risa tonta desde la puerta. Me enseñó la lengua en señal de burla y yo solté una carcajada mayor. Comí junto a él mientras nos intercambiábamos opiniones sobre el tiempo, los planes de ese día y sobre cómo íbamos a regresar con los demás. Le mandé un mensaje a Destiny y me respondió a la media hora.

“Estamos en las salas de ensayo. Estamos todos, excepto Anny y Liam que vendrán en unos minutos. Os necesitamos aquí. El concierto es mañana y faltan varias cosas que decir’’.

Le mostré el mensaje a Niall, y muy a su pesar, me ayudó a preparar las cosas para marcharnos. Llegamos entre risas para ver como Zayn y Taylor se lo pasaban realmente bien, cosa que me obligó a reprimir un grito de asombro. Destiny estaba también muy unida a Louis, y Harry hablaba animadamente con Danielle mientras ella le enseñaba un paso de baile. Cruzamos nuestras miradas a los pocos segundos y me sonrió de igual manera, agitando la mano, saludándome, como si nada hubiera pasado. En cierto modo, me gustaba aquella reacción, pero me asustaba su comportamiento posterior. Le saludé igual y cogí la mano de Niall mientras nos dirigíamos hacia Paul para arreglar unas últimas cosas. Fue en ese entonces, cuando llegaron Liam y Anny, cogidos de la mano. Sonreímos todos, excepto Zayn, que se marchó bastante enfadado, con Taylor.

- Bueno chicos –nos indicó el profesor- ha llegado la hora de una de las escenas más bonitas.
- ¿Cuál?
- El beso entre Sandy y Danny. Es decir, Harry y Devi, den un paso al frente.

Apreté la mano de Niall ante la estupefacción de todos los demás. Nos colocamos uno frente al otro y sucedió. Harry Styles me estaba besando de nuevo.

3 comentarios:

  1. Jodeeeeeeeeer, quiero el siguiente, adoración máxima. Jooooooder, joder, joder! Siguiente ya. <3

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  2. uhhhhhh, momentos hevonne de nuevo (?) me encantó. te amo.

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  3. Dios mío, Harry siempre por el medio. Es muy mono, pero... NIALL JAMES HORAN GALLAGHER, ¿SÍ? dfghjk, nah, perfecto, como siempre y como tú. Siguiente <3.

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