Capítulo veintiséis.
- Narra Niall –
No sabía cómo había podido
salir esa frase de mi boca. Me puse a pensar en lo que estaba pasando. Tenía
delante de mí a una Devonne descolocada, confusa pero alegre a la vez. Su
brillo peculiar en los ojos había vuelto a aparecer. Tenía las mejillas rojas y
se frotaba las manos con nerviosismo. La abracé sin saber que decir y noté que
su corazón estaba latiendo demasiado deprisa. Empezó a desvanecerse en mis
brazos, había olvidado que Devi padecía de ansiedad. Mierda. La senté en la
cama con cuidado y ella no borraba esa preciosa sonrisa de sus labios. La
incité a dormir acariciándole la frente y dándole pequeños besos en la mejilla,
pero no lograba cerrar sus ojos. Me acosté a su lado mientras me apoyaba en mi
brazo, mirándola.
- Siento todo esto, pequeña.
- ¿Iba en serio?
- Aunque parezca mentira, sí.
- ¿De verdad quieres casarte
conmigo?
- Lo que quiero es estar
contigo Devi, sin miedo a que te enamores de otro –suspiré pensando en Harry.
- No tienes que casarte conmigo
para eso Niall. Simplemente quiero que sepas que no me va a separar de ti nada
ni nadie. ¿No recuerdas nuestra promesa? Si desaparecieras, yo no me cansaría
jamás de buscarte. Si perdiera de vista tus ojos, no dormiría más hasta que me
volvieras a mirar así. ¿No recuerdas? Te prometí un siempre, y para tu
desgracia pienso cumplirlo. Te amo Niall Horan. Y sí, quiero casarme contigo.
La miré durante unos instantes
mientras intentaba asimilar todo lo que me estaba diciendo. Había esperado años
por una princesa, y allí estaba. Desde el primer momento en aquel avión lo
había sido, pero ninguno de los dos quiso darse cuenta. Me enamoré de ella en
cuanto la vi, sufrí cuando estuvo con Harry y la esperé mientras estaba en el
hospital. Y toda la espera se estaba viendo recompensada. Había habido problemas,
luchas, malentendidos y malos momentos, pero ella estaba allí para sanar todas
las heridas necesarias. No miento al decir que estaba sin duda enamorado
perdidamente de Devonne Peasley. Al volverla a mirar, ya estaba dormida. Había
sido un día muy largo y muy duro para ella, por lo que la dejé dormir y yo con
ella. Nada podía salir mal ahora. Nada.
- Narra Anny –
Mi vida estaba hecha una
locura. De ir en una sola dirección, ya se había bifurcado en varias. No tenía
ganas de nada, así que cogí el coche sin decirle nada a nadie y me fui a hacer
un poco de surf. Apenas eran las siete de la tarde, todos se habían ido excepto
Liam que se quedó hablando con Danielle, así que poco tenía que hacer yo allí.
A Taylor la había visto de medio coqueteo con Zayn, cosa que me descolocó y me
puso algo celosa, pero preferí olvidar el tema centrándome en el mar. Dejé las
cosas en una pequeña roca y puse un pie en el agua.
- Sí, está helada, pero de
noche está muy bien Anahí. Vamos, nunca lo has hecho, estará bien –dije intentando
animarme.
Di dos brazadas rápidas aunque
no tardé mucho en ser arrastrada por la corriente, así que pasados dos minutos,
me encontraba lejos de la orilla, donde se veían pequeñas luces doradas y
blancas que supondría que eran los puestitos de comida que muchas veces se
colocaban en aquella zona. Estaba perdida en una oscuridad que ya se notaba
bastante, con algunas luces de los coches que alumbraban diversas zonas de la
playa y la hermosa luna que no estaba llena. Para mi desgracia no había olas,
el mar estaba en calma. Pero estaba relajada, no quería pensar en nada. Ni en
mis hermanas, ni en Isabella, ni en los chicos, en nadie. Solo había silencio a
mi alrededor, y es lo único que necesitaba. Me sentía ligera y libre. ¡Por fin
llega una ola! No tuve otra cosa que hacer que subirle encima de mi tabla y me
puse a jugar con ella, feliz. Amaba el mar. Hacia arriba, hacia abajo, derecha,
izquierda ¿qué más daba? No había nadie más a mi alrededor, así que podía
cantar tranquilamente sin que nadie pudiera escucharme o juzgarme. Ya se habían
acabado las olas y estaba un poco cansada, así que decidí salir a grandes
brazadas con la tabla. Hasta que alguien tiró de mí. Al principio me asusté,
pero luego al ver quién era, el miedo se convirtió en felicidad.
- ¿Qué diablos haces aquí?
¿Cómo me has encontrado? –dije todavía asustada.
- No es difícil localizarte si
vas cantando “Torn” como una loca
Anny. De cualquier manera, ha sido un placer escucharte. Como siempre, todo lo
que haces es magnífico.
- Cierra la boca Liam. ¿Dónde
has dejado a Danielle?
- Con su novio.
- ¿Danielle tiene novio nuevo?
- Sí. Se llama Alex –admitió en
un susurro.
- Que coincidencia.
- La verdad es que sí, pero no
quiero hablar de ello. ¿Por qué has venido aquí?
- Necesitaba pensar y estar
sola. El asunto de hoy se nos ha ido a todos de las manos. Si mi hermana no
arregla esto, me temo que voy a tener que arreglarlo yo.
- No eres la más indicada para
hablar del tema. Tú también eres igual.
- Vuelve a discutirme y no
sales vivo de aquí.
- ¿Ah sí? –preguntó pícaramente
atrayéndome hacia él. Empezaba a hacer frío, pero teniendo a Liam a mi lado me
sentía más que protegida contra todo.
No podía saber si me estaba
mirando, estaba planeando matarme o qué demonios quería hacer conmigo, porque
el cielo estaba completamente negro a excepción de la luna y no podía apreciar
nada con claridad. Noté como me ponía una de sus manos en la mejilla, haciendo
que cerrara los ojos y deseara que ese momento no terminara jamás. Por mí,
podíamos quedarnos allí para siempre, bueno, mejor en un lugar más cálido, pero
sí en aquella posición. Se acercó a mí, y sin dejarme pensar, estampó sus
labios contra los míos. Ahora sí que me daba igual el frío, el agua, si había
tiburones, pirañas o calamares gigantes, si venían olas, tsunamis o si nos
tragaba el mar. Me daba igual si aquellos se iban a matar, si Devi se casaba
con el rubio, el de los rizos o con el reponedor de dulces de la tienda de la
esquina, bueno no, eso no, pero sí me daba lo mismo todo lo demás, todo lo que
no tuviera que ver con Liam James Payne Smith. Me mordió el labio cuando ya
llevábamos unos cuantos minutos en aquella situación, a lo que yo respondí con
una sonrisa. Empezamos una carrera hacia la orilla, que ganó él por supuesto, y
ya en la arena dimos rienda suelta a nuestra imaginación. Aquel beso había
resuelto todas mis dudas, sin duda él era el elegido para mí, al igual que él
había escogido dejar a Danielle con su novio y venirme a buscar a la playa. El
destino era así, quería que él y yo termináramos juntos y así iba a ser. No
quería saber ni tampoco pensar la opinión de los demás. De mis hermanas me la
esperaba alegre, quizá demasiado efusiva por parte de Taylor, confusa por parte
de Harry y Niall, feliz por parte de Louis, pero ¿y Zayn? No, no quería ni
pensarlo. Decidí volver al presente, a aquel momento tan magnífico que estaba
pasando con Liam. Había venido preparado, eso no se duda, así que decidimos
olvidarnos de todo y pasar la noche en la playa. Y para que mentir. Fue la
mejor noche de toda mi vida.
- Narra Devi –
Me levanté descansada. Apenas
traía ropa puesta y no recordara que pasara nada con Niall la noche anterior.
Me volteé y no estaba, así que me fui directa al baño a darme una ducha
caliente, otra vez. Al salir, me encontré una bandeja llena de mis dulces
favoritos y un zumo de naranja en un vaso de cristal de color azul, mi
favorito, justo del mismo tono que sus ojos. Su gorra estaba también encima de
la cama y sus supras descansaban al lado de la mesita de noche.
- ¿Niall?
Silencio.
- ¿Niall? ¿Estás ahí? –volví a
preguntar mientras salía de puntillas del cuarto de baño.
Y ahí fue cuando me cogió por
la cintura y me dio diversos besos por el cuello. Me escabullí en un pequeño
descuido para poder cambiarme y al salir, estaba comiendo uno de los dulces. Se
veía adorable mientras comía, parecía un niño pequeño, además estaba con los
pies cruzados y se veía más chistoso aún. No pude reprimir una risa tonta desde
la puerta. Me enseñó la lengua en señal de burla y yo solté una carcajada
mayor. Comí junto a él mientras nos intercambiábamos opiniones sobre el tiempo,
los planes de ese día y sobre cómo íbamos a regresar con los demás. Le mandé un
mensaje a Destiny y me respondió a la media hora.
“Estamos en las salas de ensayo. Estamos
todos, excepto Anny y Liam que vendrán en unos minutos. Os necesitamos aquí. El
concierto es mañana y faltan varias cosas que decir’’.
Le mostré el mensaje a Niall, y
muy a su pesar, me ayudó a preparar las cosas para marcharnos. Llegamos entre
risas para ver como Zayn y Taylor se lo pasaban realmente bien, cosa que me
obligó a reprimir un grito de asombro. Destiny estaba también muy unida a
Louis, y Harry hablaba animadamente con Danielle mientras ella le enseñaba un
paso de baile. Cruzamos nuestras miradas a los pocos segundos y me sonrió de
igual manera, agitando la mano, saludándome, como si nada hubiera pasado. En
cierto modo, me gustaba aquella reacción, pero me asustaba su comportamiento
posterior. Le saludé igual y cogí la mano de Niall mientras nos dirigíamos
hacia Paul para arreglar unas últimas cosas. Fue en ese entonces, cuando
llegaron Liam y Anny, cogidos de la mano. Sonreímos todos, excepto Zayn, que se
marchó bastante enfadado, con Taylor.
- Bueno chicos –nos indicó el
profesor- ha llegado la hora de una de las escenas más bonitas.
- ¿Cuál?
- El beso entre Sandy y Danny.
Es decir, Harry y Devi, den un paso al frente.
Apreté la mano de Niall ante la
estupefacción de todos los demás. Nos colocamos uno frente al otro y sucedió.
Harry Styles me estaba besando de nuevo.
Jodeeeeeeeeer, quiero el siguiente, adoración máxima. Jooooooder, joder, joder! Siguiente ya. <3
ResponderEliminaruhhhhhh, momentos hevonne de nuevo (?) me encantó. te amo.
ResponderEliminarDios mío, Harry siempre por el medio. Es muy mono, pero... NIALL JAMES HORAN GALLAGHER, ¿SÍ? dfghjk, nah, perfecto, como siempre y como tú. Siguiente <3.
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