Capítulo dieciséis.
Estábamos de camino a nuestro primer destino. Habían pasado
varios días desde el malentendido, y ahora One Direction ya no parecía un grupo
formado por cinco amigos, sino que parecían cinco conocidos. Entre Niall y
Harry habían puras palabras de cortesía y algún que otro gesto cariñoso cuando
estaban ante la prensa. Zayn y Louis estaban igual, y Liam siempre intentaba
mediar palabra con todos, dejando a Anny un poco apartada como al principio.
Las culpables de todo éramos Destiny y yo, que, como siempre, íbamos haciendo
las cosas a medias. Después de mi charla aquel día, dejé claro que no quería
tener nada con ninguno de los dos, por lo que Harry tampoco se hablaba conmigo
y eso nos dificultaba ensayar muchas veces las partes del baile que yo hacía
cuando él tenía sus solos. Niall no se molestó mucho, al fin y al cabo no era
mi novio y no lo había sido, por lo que le resultó más fácil e incluso me
ayudaba ahora más que antes porque yo estaba con los ánimos por los suelos. Por
el contrario, después de que Zayn y Destiny se declararan amor eterno, escuché
a Louis como le decía a Liam que iba a luchar por ella. Al poco tiempo, todo
salió a la luz y Destiny acabó tomando la misma decisión que yo, por lo que
estábamos todos muy distanciados, salían peleas en cada kilómetro y nunca nos
poníamos de acuerdo en nada, lo que dificultaba la convivencia pacífica que
deberíamos tener. Un año de gira. ¿Se solucionarían las cosas para entonces? ¿O
tendríamos que vivir así 365 días? Por su parte Taylor estaba muy unida a mí y
me apoyaba en ella con todo esto. Oh, y de Charlotte he de decir que se rindió
a los dos días alegando que la presión era mucha y que volvía a la escuela. Por
lo que éramos cuatro bailarinas, distanciadas y tristes. Se nos notaba en los
ensayos, en los bailes, en las fotos e incluso de cara a la prensa no
parecíamos una familia. Se nos notaba agotados por las noches de llantos, el
malestar en la cara de los chicos y los gestos falsos entre ellos. Aquella situación terminaría por acabar con todos si
no poníamos fin a las peleas. Estábamos en Canadá. Aquel era el primer destino.
Nuestro hotel en Ontario era bastante bonito y las habitaciones eran grandes y
perfectamente decoradas. Taylor y yo compartimos habitación, mientras que
Destiny y Anny cogieron justo la que estaba enfrente. Ninguno de los chicos
quiso compartir habitación, por lo que cogieron cinco repartidas por toda la
planta. Nos preparamos para salir al escenario y a mí me temblaba todo, apenas
sentía las manos y tenía sudor frío en la frente.
- Devi ¿estás bien? ¿Puedes salir? –preguntó Taylor asustada,
mientras me traía un vaso de agua.
- Esté bien o no, tiene que salir ya –contestó Harry,
tajante.
- Sí, estoy bien.
La contestación de Harry me atravesó el corazón como un
cuchillo frío. Un golpe seco. No sabía si después de aquello, las lágrimas iban
a traicionarme y me iban a dejar más débil de lo que ya me encontraba. Taylor y
Niall le dirigieron una mirada asesina y él bajó la cabeza, como arrepentido.
Que mi ex novio te tratara con esa frialdad y anteponiendo el concierto a mi
salud, dejaba claro de qué estaba hecho Harry. Aquel era el verdadero Harry
Styles.
- Narra Harry –
Me había pasado, lo sé. Después de observarla con más
detenimiento comprobé que estaba pálida, pese al maquillaje y a la oscuridad
que reinaba en el pasillo previo al escenario. Le costaba mantenerse en pie,
aunque el bueno de Niall la ayudaba colocándole su mano por detrás de su
espalda. Espalda que días antes había sido mía. Espalda que ahora debería estar
tocando yo, ayudándola y consolándola. Diciéndole que eso solo era un ataque de
miedo escénico, que era la mejor bailarina del mundo y que estaba feliz de
tenerla a mi lado. Todo eso le hubiera dicho si no fuera porque ella había tomado
la “sabia” decisión de terminarlo todo. Aquel caos que reinaba entre nosotros
no parecía que fuera a tener un buen final, peor aún, es que no parecía tener
final. Ya nos tocaba salir. Y allí estaba ella, algo mejor, entrelazando los
dedos de su mano derecha con…Niall. Sacudí la cabeza y subí las escaleras
detrás de Louis. Estar ante los millones de fans me aliviaba un poco, sentía que
al menos era querido por alguien. Las chicas salieron en el estribillo de “What
Makes You Beautiful”, justo cuando yo tenía que dedicarle a ella mi solo.
Nuestras miradas lo decían todo. Por primera vez no sentía ni un solo grito, ni
siquiera escuchaba la canción, solo estaba ella. Y al final, me salté el guión
y la besé. Rápido, suave, tierno, como la primera vez, y me separé de ella como
si nada hubiera pasado. La gente estalló en aplausos, unas gritaban y otras
abucheaban mi acto. Pero la mirada más preocupante provenía del chico irlandés,
que me miraba con decepción mientras que Devi apenas podía seguir bailando. El
resto del concierto transcurrió con normalidad, y yo me estaba preparando para
lo que podía venir luego. No solo la charla de mis amigos, sus hermanas, su
mejor amiga o ella. Sino la prensa, comentarios malintencionados. Sabía cómo
podían ser algunas personas por Twitter, sabía el daño que podían llegar a hacerle.
Tendría que haber pensado todo esto antes de besarla delante de todo el mundo,
pero tenerla cerca y no hacerlo me parecía un pecado. Al terminar con “One
Thing”, las chicas bajaron primero y nosotros terminamos con los saludos.
Cuando bajé Devi no estaba.
- ¿Te has vuelto loco? –chillaba Niall agarrándome de los
hombros.
- Harry, eso no ha estado bien –apuntaba Louis.
- ¡Lo siento joder! ¡Fue un impulso!
- ¿Sabes lo que puede costarle ese impulso? –preguntaba Niall,
exhausto.
- ¡Es culpa tuya! ¡Si no te hubieras metido entre nosotros,
ella seguiría estando conmigo! ¡Y ese beso no tendría que haber ocurrido porque
ya le habría dado miles antes de subir! Pero no, estaba contigo, mientras la
sujetabas por la espalda.
- ¡SE ESTABA CAYENDO! ¡Devi está enferma Harry!
Y fue ahí cuando Niall se tapó la boca con ambas manos y los
demás chicos lo miraron con desaprobación. Estaba claro que todos lo sabían
menos yo. Y la había jodido pero bien.
- No te alteres. Tan solo tiene un leve problema en el
estómago que se solucionará en breve. Su médico le ha dicho que haga vida
normal hasta que empiece con las sesiones –dijo Zayn mientras se acercaba a mí.
- No me habéis dicho nada. ¿Desde cuándo la tiene?
- Hace unos días. ¿Te acuerdas cuando Niall y Devi se
marcharon durante todo el día?
- No fuiste a ver una obra de teatro ¿verdad?
- No Harry, fui con ella a las pruebas.
Me senté en el suelo mientras mis ojos se humedecían. La
mujer que quería había pasado por problemas y yo no sabía nada, no había estado
con ella. Me había distanciado y le había contestado mal. ¿Qué más cosas podía
hacer? Bravo Harry, apúntate esta, eres el mejor.
-
Narra Louis –
Después
del accidente de Harry con Devi, el viaje hacia el hotel se convirtió en una
situación tensa e insoportable. Reinaba el silencio. En el hotel esperaban
miles de fans esperando para sacarse una foto o recibir un autógrafo. Hicimos
lo que pudimos y al cabo de diez minutos entramos al hotel, rodeados de
seguritas que para mi opinión, eran totalmente innecesarios. Las chicas ya
estaban allí. Al menos Destiny estaba en recepción pidiendo algo. Destiny.
Todavía con la ropa del concierto. Preciosa, como estaba siempre. Su pelo
recogido, su cuello al aire libre, donde una semana antes mis labios habían
dado miles de besos mientras dormía encima de la fría arena, sus brazos, los
cuales me habían rodeado tantas veces acompañados de palabras que solo
denotaban amistad. Sé que estaba enamorada de mí, pero que su miedo era
superior. Siempre estábamos cerca, pero la sentía lejos a la vez, solo porque
ella estaba con Zayn, que a la vez era mi mejor amigo. Sabía que podía hacerla
más feliz que él, no me importaba la manera, sé que cometo errores, pero como
todos ¿no? Su corazón se merecía un descanso, y allí estaba yo para arreglarlo
y cuidarlo siempre que fuera necesario. Cuando nos escuchó llegar, se dio la
vuelta y allí estaban sus ojos azules hinchados de llorar, con los surcos de
las lágrimas en sus mejillas. El maquillaje dejaba claro la gravedad de la
situación, lo tenía por toda la cara. Vino corriendo hacia nosotros y me abrazó
con toda la fuerza que su cuerpo débil le permitía.
-
Devi está en el hospital –dijo titubeando.
Vi
como Harry caía de rodillas al suelo y que Niall salía a toda prisa por la
puerta de atrás con las manos en la cara. Levantamos a un Harry con la vista
perdida del suelo y nos dirigimos al coche con Destiny. Las demás estaban en el
hospital y ella estaba aquí buscando las pruebas y alguna ropa para su hermana.
Mientras entrelazaba sus dedos con los de Zayn, se apoyaba en mi hombro. Liam,
Zayn y yo teníamos los ojos humedecidos y el rostro triste, Harry, por el
contrario no parecía mirar a un punto fijo, estaba pálido y el rostro
desencajado. Al llegar al hospital, corrimos hasta la recepción donde nos
pidieron silencio y esperar. Taylor estaba abrazada a Anny, las cuales lloraban
y Niall estaba apartado en una esquina con una foto de Devi entre las manos.
Estaba llorando también, pero en silencio. Nuestra salita de espera era más
apartada y estábamos los ocho solos. A ninguna la habían dejado pasar.
-
¿Cómo ocurrió? –logró articular Harry, después de tiempo sin decir nada.
-
Llegamos algo impactadas al hotel por lo que hiciste en el concierto, así que
nos fuimos a duchar. Taylor nos llamó asustadas diciendo que Devi se había
desmayado mientras se quejaba de un fuerte dolor de estómago.
Escuchamos
a Niall romper a llorar con más fuerza mientras sujetaba un pequeño vaso con
café. Apreté la mano de Destiny al notar que volvía a decaer. Guardamos
silencio durante varios minutos, horas, no sabía. Ninguno se movió de su sitio,
ni tuvo intención de descansar al menos. Fue a las tres y media de la madrugada
cuando vimos salir a un médico. Su gesto lo decía todo, algo no iba bien.
Ay dios. Joder. Así no me dejes Ana. Así no me dejes. Necesito el siguiente. Necesito saber que no es grave. Por el amor de Dios necesito saber que no es grave. Ay dios. Ay dios que me da un paro. Perfecto. Pero mortífero. ESTO SÍ QUE ES MORTÍFERO ¬¬. Te amo.
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