miércoles, 28 de marzo de 2012

Capítulo dieciocho.



Queridas lectoras.
¡Aquí está como lo prometí! Siento la espera, tengo muchísimos exámenes y hoy por fin pude dedicaros este capítulo. Largo y con todas las chicas que me enviaron su hermoso nombre. ¡Hermoso, no lo olvidéis! COMO VOSOTRAS. En fin, espero que os guste y ya sabéis que esta novela es vuestra y tengo que daros las gracias por participar y sobre todo por leerla. 

Sois una inspiración girls. Sabedlo.
Os quiero.
Anna xx.

Capítulo dieciocho.

- Narra Harry –

Me acerqué lentamente hacia la camilla mientras Devi me miraba con cierta repugnancia, seguramente que las chicas se me habían adelantado. Realmente mi suave historia con Águeda no era muy importante, pero sí para ella, seguramente habría pensado que no la esperé, y eso no es real. Lo recuerdo como si fuera ayer. Recuerdo como me levanté con cierto dolor de cabeza. Me reuní con los demás como hacía todas las mañanas para ensayar cuando se acordaron de que ese día era el cumpleaños de la directora de la escuela de baile de las chicas. Así que emprendimos un pequeño viaje de México a Londres para felicitarla y darle las gracias por todo lo que había hecho hasta ese entonces por nosotros. Como no, todos sabían lo que le había ocurrido a Devi, y sobre todo fue Águeda a la que vi menos afectada. Por el contrario, en medio de la celebración se acercó a mí, con unas cuantas copas de más y me dijo que no iba a rendirse hasta que estuviera con ella. Para que mentir, me había gustado Águeda tiempo atrás y ese día yo también iba con algunas copas encima, así que no sé cómo, terminamos en medio de la multitud dándonos múltiples besos entre algunas lágrimas, carcajadas y empujones. Me llevé algún que otro golpe por parte de los chicos, pero sobre todo la cara de decepción de mis hermanas y la sonrisa triunfante de Niall fue semejante a millones de puñetazos en el estómago. Llegué a trompicones a la habitación que Charlotte compartía anteriormente con las chicas y ahí me dejé dormir, con la mente jugándome malas pasadas y un remordimiento inmenso. Le había fallado a la chica de la que estaba enamorado, con Águeda. Joder, no podía ser otra, tenía que caer ella. Fue así como pasó todo. No sentí nada más que el alcohol removiéndome el estómago e impregnándome los labios y un beso fugaz. Nada más que eso, pero no quitaba el hecho de que le había sido infiel de alguna manera a alguien como Devi, la cual estaba entre la vida y la muerte, en un hospital. No me lo iba a perdonar nunca. Ni ella, ni yo.

- ¿Qué quieres? ¿Por qué has venido?

Su voz estaba alicaída, distante y fría. Una leve ronquera le amenazaba. La miré abatido. Estaba tan débil, rodeada de cables y un fino camisón de hospital cubriendo su cuerpo. El pelo estaba más largo y un poco más oscuro. Su delgadez era notable, los huesitos de sus muñecas estaban muy a la vista. Y su palidez, asustaba. No sabía cómo iba a empezar la conversación, y supuse que no querría ni rozarme, así que me senté en una silla que había allí y empecé a contarle todo. Su gesto iba pasando de rabia al asco, pasando por la decepción y el desengaño. Los celos y alguna que otra lágrima también fueron fáciles de ver. Pero ante todo, debajo de todo eso, ella me seguía queriendo. Sus ojos denotaban ternura e impotencia. Solo quería abrazarla pero algo dentro de mí me decía que no jodiera más las cosas. Al terminar, miró a las sábanas que tenía encima y entrelazó sus dedos. Me miró al cabo de cinco minutos con gesto decidido.

- No tienes que explicarme nada. Tú y yo no éramos nada cuando hiciste eso –recalcó el “eso” con una mueca de asco – pero aún así, si pensabas que podríamos tener algo después estás muy equivocado. A partir de aquí quiero que nuestra relación sea puramente de amigos, conocidos si puede ser. Hablar lo mínimo  y el tacto necesario. Me cambiaré de pareja para los bailes, Niall y yo nos entendemos mejor.
- Siempre Niall…-dejé escapar un suspiro.
- ¡No Harry! ¡Siempre tú! ¡Tú y tu jodido egoísmo! ¡Tú y tu ego! ¡Tú y tus mujeres! ¡ERES LA PEOR PERSONA QUE HE CONOCIDO EN MI VIDA! Lárgate Harry, déjame sola –añadió mientras las lágrimas empezaban a caer. La había jodido, el corazón me latía a mil por hora y empezaba a darme un pequeño ataque de ansiedad, así que salí y la dejé como ella me había pedido.

Me fui lejos de aquel hospital. La gira por América tardaría una semana más en terminar. Todavía quedaban los mejores lugares. Argentina, Chile, Perú, Paraguay y algunos más. A los pocos días empezaría Europa. “Si pensabas que podríamos tener algo después estás muy equivocado. A partir de aquí quiero que nuestra relación sea puramente de amigos, conocidos si puede ser. Hablar lo mínimo  y el tacto necesario. Me cambiaré de pareja para los bailes, Niall y yo nos entendemos mejor” esa frase se repetía una y otra vez en mi cabeza. La había jodido de nuevo. Y esta vez, parecía ser para siempre.

- Narra Anny –

Después de la noticia de que Devi había despertado, muchas de las chicas del instituto se atrevieron a venir a verla. Amigas de toda la vida que habían crecido con nosotras en Londres, vecinas o alguna que otra compañera de la antigua escuela de baile de Devi. Por la mañana, llegaron Maribel y Lucía. Eran unas grandes amigas de mi hermana, siempre estaban con ella y la entendían en todo, más o menos como nosotras. Entraron a verla y pude escuchar como algunos gritos provenían desde dentro de la habitación. Más tarde, llegó Elena, también del grupito de clase y pasó con ellas dos a verla. Habían pasado varios días desde que Harry estaba distante y eso lo notaban todos. Desde el día que salió llorando de la visita de Devi, nunca entraba a verla y se dedicaba a sonreír con taciturnidad a las numerosas fans, muchas amigas de mi hermana entre ellas, que por allí pasaban. Carolina fue de las que más se emocionó al ver el estado de su amiga, a la cual recordaba más alegre, siempre respetando su seriedad, pero sí más cercana y no tan deprimida. Las siguientes en venir fueron Sol y Carlota. Eran dos chicas muy simpáticas, compañeras de la escuela de baile de Devi. Pasé con ellas en su visita y ambas se abrazaron a Devi al verla.

- ¡Os extrañaba muchísimo! ¡No sabéis cuanto!
- Y nosotras a ti también Devi. La escuela no es lo mismo sin tu seriedad y tus cosas de madre –dijo Sol con burla – Pero aún así, te echamos de menos –añadió con tristeza.
- ¿Estás mejor? ¿Cuándo volveremos a verte? –preguntó Carlota.
- Volveremos a Londres con la gira en unas semanas. Os prometo entradas a las dos, sé que amáis a One Direction.
- ¡Qué vergüenza! –exclamaron las dos al unísono.
- Anny, cuando salgas, dile a los chicos que les firmen algo por favor, no las dejes ir sin su firma y alguna foto. Os merecéis eso y más por el simple hecho de haber venido a verme. Ah…Sobre todo Louis –dijo guiñándoles un ojo a las chicas, que se ruborizaron al instante y se lanzaron a abrazarla con cuidado.

Salieron al cabo de algunos minutos de tristes despedidas. Y los deseos de mi hermana se hicieron realidad. Las chicas se hicieron fotos y se llevaron los autógrafos que quisieron. Las veía muy felices y seguro que eso pondría más feliz a Devi. Al cabo de los días las visitas aumentaron. Cuando el horario se amplió y el estado de mi hermana mejoró, llegaron Cristina y Marta, vecinas de siempre. Hablaron con Destiny, con Devi y conmigo para darnos el pésame por lo de nuestro padre, a lo que nosotras intentamos quitarle la mayor importancia posible, ya que si no, íbamos a terminar muy mal. Pasaron a la habitación en compañía de Nialler, nerviosas y agarradas de la mano, mirándose con complicidad.

- Narra Niall –

Después de las cantidades de visitas que tenía Devi al día apenas podía pasar un minuto a solas con ella, así que aprovechando que eran las últimas visitas entré a su cuarto con otras dos vecinas suyas. Ambas eran muy guapas, para que mentir y parecían muy simpáticas, sobre todo, estaban muy emocionadas por el reencuentro con Devi. Al entrar, una de ellas, se le abalanzó sobre ella pero se quitó a los cinco segundos por las pequeñas quejas de Devi.

- ¡Perdón, perdón! Es que me hacía mucha ilusión verte. Te echamos de menos por la calle, echamos de menos nuestras reuniones en aquella vieja casa abandonada, las compras a las que ibas obligada por nosotras, las mañanas agitadas antes de entrar a clase antes de un examen. No sé Dev, te extraño.
- Pequeña Marta, no sabes cómo te echo de menos yo a ti. En realidad hay muchas ocasiones en las que quiero volver.
- Fallo. Eso no es posible –intervine con rapidez ante la idea de que ella se fuera de mi lado.

Marta le guiñó el ojo a Cristina y apretó la mano de Devi en señal de burla. Ahora las dos sabrían mis sentimientos por su amiga, aunque de alguna manera u otra, se iban a enterar.

- ¿Cuándo hay tour? –inquirió ahora Cristina.
- En unas semanas. Podríamos conseguiros entradas si queréis –me aventuré a decir.
- ¡Sería genial! –exclamó Devi, cuya sonrisa se extendió por todo su rostro en cuestión de segundos.

Me senté en la esquina de la habitación a leer “Sinsajo” mientras las chicas terminaban de hablar de chicos, las clases y los cambios que habían surgido en su vida. No pude evitar escuchar la sarta de insultos que las dos chicas le dirigieron a Harry cuando Devi les contó el altercado con Águeda. Ésta tampoco salió muy bien parada. Creo que fea fue lo más suave que le dijeron. Al cabo de media hora, se marcharon con gran pesar. Prometieron ir al concierto en Londres y Devi les prometió volver a verse pronto. Me levanté enseguida, desde que cerraron la puerta entre risas y codazos. Me acerqué a ella con una sonrisa y tomó mi mano con desesperación.

- Te echaba de menos irlandés.
- Y yo a ti también pequeña.

Se levantó por primera vez desde que había salido de aquel coma, solo para darle un beso cálido en la mejilla mientras me acariciaba el otro lado con su mano buena. Se quedó a pocos centímetros de mí, mientras su cálido aliento chocaba contra mi cuello. Se apoyó en mi pecho y cerró los ojos, tarareando “Safe and sound” mientras yo le acariciaba el pelo. Tuve que dejarla al cabo de cinco minutos cuando noté que se había dejado dormir. Coloqué su cabeza en la almohada con sumo cuidado y le di un beso en la frente antes de irme.

- Narra Destiny –

Llegaba un nuevo día. El concierto de la noche anterior había sido muy bueno, los chicos se marcharon después de las últimas visitas a Devi, sobre las 4 de la tarde para ensayar. Por la mañana, como siempre, nos fuimos al hospital. Cuando llegamos reconocí a las 3 chicas que esperaban en una de las salitas especiales que le habían asignado a Devi. Eran Gise, Paola y Eve, tres compañeras de Devonne, de su misma clase de baile. Las saludé con una sonrisa mientras ellas se entusiasmaban viendo a los chicos. Al poco tiempo, las dejaron pasar y yo pasé con ellas. Devi estaba despierta leyendo “Sinsajo” y de fondo sonaba alguna que otra canción de Jonas Brothers. Tal y como la recordaba. Esas canciones se las había pegado yo, como todas aquellas que se sabía de bandas adolescentes. Las chicas se abrazaron a mi hermana mientras yo cambiaba las flores del jarrón y colocaba los regalos en una pequeña mesita que había debajo de la ventana.

- ¿Sabes? Tienes un ligero parecido con Jennifer Lawrence –dijo Gise entre risas.
- ¿Lo ves? Te lo dije –añadí.
- Para nada. Y menos ahora.
- Hombre, ahora más bien se parece a Bella después del embarazo –apuntó Paola con una carcajada.
- No te pases Pao –dijo dándole un codazo Eve.

Y así transcurrió la reunión. Muchas risas y recuerdos que hasta a mí me trajeron muchas lágrimas que no fui capaz de expulsar. Cuando las chicas se fueron, me senté a su lado y empecé a hacerle una trenza. Tal y como a ella le gustaba.

- Mi pequeña Katniss.
- ¿Pequeña? Te recuerdo que soy más grande que tú –dijo con cierta amargura.
- ¿Qué te pasa Dev?
- Ya lo sabes Dest, mejor no hablemos.
- Nialler y Harry ¿verdad?
- No. Harry ya no significa nada. Y por el contrario Niall siempre ha estado ahí. ¿Estaría mal si empiezo algo con él?
- ¿Te lo has planteado? –preguntó Zayn entrando lentamente. No fui capaz de mirarlo cuando se colocó a mi lado y acariciaba la pierna de mi hermana.
- No lo sé. ¿Tú ves bien lo que ha hecho tu querido amigo?
- No Devi. Pero Harry te quiere, fue un error. Sé que será difícil de perdonar, pero si empiezas a salir con Niall será peor.
- ¿Salir con Niall? – ahora era Liam quién preguntaba- ¿Por fin te has decidido a darle puerta al tonto de Harry?
- ¿Desde cuándo eres tan liberal?

El que faltaba, Louis. Sonreí al verle mientras me daba un suave beso en los labios. Terminé de hacerle la trenza y salí para que estuvieran los cuatro solos.

- Narra Devi –

Había visto a tanta gente en tan pocas horas que empezaba a sentirme algo agobiada, pero quería hablar con ellos y preguntarles que le parecía mi decisión. Lo había estado pensando durante mis horas de sueño o mientras las chicas estaban conmigo. Empezar algo con Niall. ¿Estaría mal? Él me quería y yo le quería. Pero siempre estaría Harry ahí, entorpeciendo mis sentimientos. Los chicos me miraron y discutieron conmigo los pros y los contras de la relación. En realidad, sentíamos culpabilidad por ocultarle esto a Harry, incluso yo, pero al final quedamos en que hiciera lo que mi corazón decidiera y que después se aclararían las arrugas del plan.

- Sabemos que quieres a Niall.
- No lo quiero Lou, es más que eso. Siempre me ha ayudado, me ha salvado la vida mientras yo estaba vagando en el más allá –dije sonriendo.
- Eso es verdad –añadió Zayn – Siempre estaba pendiente del teléfono por si llamaban del hospital y siempre que podía se quedaba aquí.
- ¿Lo véis? –añadí con pesadez.
- Bueno Devi, tú piénsalo ¿vale? Mañana pasamos de nuevo a verte cielo.

Me encantaba que Zayn me dijera “cielo”, me reconfortaba. Iban a salir todos, cuando me acordé algo de vital importancia relacionado con Liam. Le pedí que se quedara mientras los otros dos salían con cierta desconfianza.

- ¿Por qué no le has dicho a Anny que Danielle es tu ex novia?
- ¿Cómo lo sabes?
- Me lo contaste tú mismo. No puedo creer que la pusieras de bailarina.
- Era ella o Águeda.
- ¡Oh! ¿Te he dicho cuanto amo a Danielle? –dije riendo- Prometo no decir nada Liam, sé feliz.
- Gracias pequeña. Hasta mañana.

Por último entró una chica de cara conocida. Había cambiado mucho desde la última vez, pero aquella sonrisa era inconfundible, la gran Sandry estaba allí. Como siempre, con su gesto rebelde. Me abrazó con cuidado y acto seguido hicimos nuestro saludo. Sandry era la hija de Isabella, cada vez que iba a su despacho me ponía con ella a molestar a todos los trabajadores.

- No sabes cómo te echo de menos por allí.
- Yo también a todos, verás que volveremos a repetirlo algún día.
- Brujita, eres la mejor.
- Eso tú, ¿te acuerdas cuando nos tirábamos papeles y cuantas tazas de cafés tiramos?
- ¡Ay! ¡Qué tiempos!

Pasamos riendo las horas, con ella fue con la que más me quedé recordando todo lo pasado. Al cabo del tiempo, empezamos la despedida.

- He de irme chica en llamas.
- Bicho, me dan escalofríos cuando dices eso.
- Por eso lo hago.

Me dio un último abrazo y se fue, dejando pasar a una última persona. Y ahí fue cuando entró mi rubio favorito. Aquel chico irlandés que me provocaba tantas sonrisas. Aquel que me había salvado la vida. Entró tarareando “Crush” mientras una sonrisa iluminaba su rostro.

- Así que te he salvado la vida ¿eh?
- ¿Lo has escuchado todo?
- No lo he podido evitar. Cuando estás cerca mi corazón se descontrola y tu voz ya ni decirte.
- Cállate Niall.
- ¿Entonces como te digo que te quiero?

Y fue ahí cuando no pude más. Le miré. Y él me respondió con su tierna mirada. La distancia se acortaba y por primera vez, nuestros labios se encontraron.

2 comentarios:

  1. Ohhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh qué bonito qué bonito señores *aplausos*

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  2. *O* AMÉ el capitulo!! tengo ganas de que pongas oootroo! :DDDD
    Realmente, soy asi xD jajajja

    Hasta el proximo caap! :D

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